Un momento de cariño con nuestro deportista favorito.
Lo otro que quería decirte es una especie de consejo: bájate del pedestal todos los días. Ya sabes como es esto, ¿no? Los que hoy te aplaudimos mañana podríamos juntar piedras para arrojarte. ¿Hace falta que te recuerde que hasta al propio Jesús le ocurrió eso? Tu fama es perecedera, tiene fecha de vencimiento, y un día, más cercano o más lejano, otro recibirá los aplausos y millones que hoy te tocan.
Además, ¿sabes? Sé que te has esforzado mucho para estar donde hoy estás, y que conservar tu condición es una tarea ardua. Pero resulta que todo lo que tienes lo has recibido. Dios te ha dado piernas fuertes y brazos potentes, no lo olvides. La hermana de uno de mis deportistas favoritos tuvo un accidente automovilístico que la dejó en una silla de ruedas. Le pasó a ella, pero podría haberle ocurrido a él. Otro, fuerte, enérgico y lleno de habilidades, tuvo un accidente y le tuvieron que cortar una pierna. Tú tienes las tuyas, y son una bendición; por favor, no lo olvides. No encares la vida como si te hubieras ganado o merecido todo eso que has recibido con tanta generosidad e incondicionalmente.
Gracias por los buenos momentos que siempre me das. Te deseo más éxitos. Con mucho cariño,
Un ser humano