Esto es lo que todos preguntan.

Cuando decidiste iniciar este proceso, lo más probable es que hayas tenido una expectativa, una meta, ¿qué te ha impedido lograrlo hasta ahora?, ¿qué has hecho para alcanzarla?. Ante el problema de qué decisiones tomar y qué hacer con tu vida en este momento hay dos caminos:
El primero significa “mirar hacia afuera”, pidiendo consejos y ayuda a otros, no obstante ¿puede alguien darle una receta a otro para que tome una decisión?; o bien, dejar que la vida fluya azarosamente, corriendo el riesgo de encontrarte, finalmente, en un lugar donde no deseas estar.
El segundo implica “mirar hacia adentro”, iniciando un viaje a ttu interior en busca de la respuesta. Este camino se inicia aceptando que todo se cumple en una región inaccesible del sí mismo que no se explica, ante lo desconocido, confía en tu mente, ella se encargará de llevarte por derroteros nunca antes explorados.
El primer desafío es centrarte en el presente, para este hay un pasado y un futuro. Mira bien el pasado y pon en su justa medida las decisiones que tomaste, dónde pensabas estar hoy, quizás juzgas que sería mejor estar en otra parte, qué oportunidades se han presentado; ante todo piensa intensamente: hoy es cuando ocurre la vida, mañana será producto de optimar el hoy.
Ya situado (a), indaga en tu mente interior mdiante preguntas, muchas interrogantes hasta formular:
- ¿Para qué?, el objetivo, la meta, la esperanza.
- ¿Qué?, la acción.
- ¿Por qué?, se encuentra en la experiencia, en la fuerza de tu pasado.
Busca la hora más silenciosa de la noche para hacerte estas preguntas, examina tus raíces, penetra hasta lo más profundo de tu corazón, pregúntate: ¿daría la vida por lograrlo?, ¿moriría si estuviese vedado a alcanzarlo?. Insiste hasta que surja el imperioso llamado, DEBO hacerlo, entonces construye tu vida conforme a tu necesidad.
Busca con tu sinceridad íntima, tranquila y humilde; observa todo lo que te rodea, ante los otros, cuida compararte con justicia, reconociendo tu valor y tus limitaciones. Busca en tus sueños, en tus recuerdos. Recurre a tu infancia, ese precioso tesoro de recuerdos. Este es el viaje de fortalecimiento que necesitas, su verdad poblará la soledad que te aqueja, convirtiéndose en tu morada, en la fortaleza que te protegerá en los “ruidos” del mundo.
Al regreso de este viaje podrás tomar las dcisiones finales para forjar el destino que deseas.