Carta de un enfermo a su ex esposa. Fue encontrada tirada en un pasillo de una clínica de seguridad social.
Tú me conoces, sabes cómo soy, sabes que soy alegre de por sí. Estoy en la clínica 87 del seguro social, son las 7:45 de la mañana, tengo aquí desde las 5:30 de la mañana.
Tú sabes cómo soy, casi nunca me quejo, Verónica sabe cómo soy, aguanto y aguanto. Esta noche empecé con un dolor debajo del abdomen, no sé qué parte será, los riñones, o el hígado, sepa, pero me duele mucho. Casi no puedo orinar y de pronto me dan muchas ganas de ir al baño.
Llegué aquí a urgencias y no había nadie en la oficina de la enfermera, tuve que hacer fila como 20 minutos, la enfermera de la oficina de urgencia me preguntó que qué tenía, pos nomás le dije que me dolía mucho el estómago. Apuntó algo ahí en su computadora y me dijo que el doctor me llamaría al consultorio 4. De eso ya hace más de 1 hora, el dolor es mucho.
Me tomé unas alkasetzer antes de venir pero no me sirvieron de nada, del estómago yo creo que no es…
Verónica, te hablé pero me contestó una grabación, ahí te deje un mensaje. Espero y no se enoje Norberto, dile que es un caso de urgencia.
Voy a dejar esta carta en la oficina de la secretaria, espero y te la entreguen Vero.
Esto por si me internan, porque este dolor está canijo, a lo mejor me operan.
Ya he ido varias veces con la enfermera de la oficina pero me dice que tengo que esperar que porque hubo un accidente de no sé qué, de un camión y que todos están ocupados.
Espero y los accidentados no se mueran, que se salven, si vieras Vero qué feo esté este dolor. Casi ni puedo escribirte. Aquí hay mucha gente enferma, una señora embarazada se queja y se queja, ¿te acuerdas cuando te aliviastes de Raulito? Pues haz de cuenta. Pero esta señora ya tiene mucho, su esposo la hace caminar porque otra señora les dijo que era bueno, pero ella nomás da unos pasitos y se queja.
También hay un viejito que tose y tose, nadie se le acerca porque ha de ser contagioso, como que se quedó dormido en la silla, hasta pensé que se había ya muerto, pero de pronto tose y tose. Qué canijo es este dolor, Vero, nunca me había dado así.
Dile a mi mamá que estoy bien, no la asustes, ya ves que con la diabetes se pone mala, a ver qué me dice el doctor, a lo mejor algo malo que comí, sepa Dios.
Si me operan o algo, habla con Don Chema al trabajo, dile que no puedo ir, que me cuide mis clientes, que ahí me pongo a mano en cuanto regrese.
Ya no aguanto el dolor, Vero, tampoco asustes al Raulito, dile que me tropecé jugando al fútbol. Bueno, te dejo ya que casi no puedo escribir, voy a dejarte esta hoja doblada ahí con la enfermera.
Raúl
Dato duro: El IMSS Atiende más de 15 millones de urgencias al año.