Carta para mi mujer.
Te vi desde la escalerita del autobús y fue un flechazo instantáneo, de esos que siempre se dice que no existen, pero me pasó, yo no te conocía y tu tampoco a mi. Fue la primera mirada, por primera vez nuestro ojos se enfrentaron, y hoy estoy feliz de que se enfrenten cada noche y cada mañana desde hace casi 5 años.
Te observaba manejar tu autito rojo, y charlábamos como si fuéramos amigos desde siempre, era todo tan familiar!!, y recién te acababa de descubrir.
Fueron semanas de amistad, de estar juntos todo el día, como me gustaba!!. El casamiento nos trajo rutina, peleas y alegrías, pero no me imagino la vida si ti.
Poco a poco el tiempo pasó hoy somos una familia, y estoy contento con eso, a pesar de desencuentros, de rabietas y bajones, te amo con toda el alma. Es por eso que hoy quiero pedirte perdón por los malos momentos, perdón por las defraudadas, y quiero que sepas que siempre vas a contar conmigo, y ahora más que nunca te necesito a mi lado.
Sé que soy difícil, sé que la paciencia no abunda ni en ti ni en mí, pero también sé que nos queremos, que tenemos proyectos e ilusiones; y por eso debemos seguir juntos, y seguir aprendiendo la tolerancia. Apoyarnos mutuamente para que todo sea más simple y poder seguir diciendo te amo esposa, con toda el alma.
Hasta la próxima.