El espacio donde vivir dignamente y poder establecerse es un derecho elemental del hombre.
El ser humano vino al mundo desnudo y desprotegido, sin el cuidado de sus pares y/o familia no tendría ninguna posibilidad de convertirse en adulto. En la protección de una vivienda, evoluciona y soluciona sus carencias básicas.
El hombre primitivo descubrió las ventajas de vivir protegido al aprovechar primero las salientes en las laderas y luego las cuevas y cavernas. Estas le daban protección de la lluvia, del frio intenso, de los vientos, del sol abrasador, conservaban el calor, permitían defenderse mucho mejor de los animales y de sus semejantes. Daban protección a sus mujeres e hijos y le permitían estar más oculto. Pero también aprendió que estas comodidades naturales solo estaban en algunas zonas y eran escasas.
Como era nómade permanecía muy poco tiempo cerca de ellas y recorría su territorio siguiendo presas de caza, destinadas a su alimentación. Como permanecía pocos días en cada lugar y tenía que transportar lo obtenido, valiéndose de sus propios medios, improvisaba con lo que le ofrecía la naturaleza para guarecerse de las inclemencias.
Con la evolución y el comienzo de la agricultura se inicia la vida sedentaria por la necesidad de cuidar y esperar la cosecha, no siempre en terrenos con protecciones naturales, se genero la necesidad de construir refugios, para establecerse. Comenzó a aprovechar las piedras para formar paredes y cercos, troncos y grandes hojas o manojos para cubrirse aunque sea precariamente lo que ya era todo un avance. Siguió investigando y probando cuanta idea se le ocurrió, mejoro y perfecciono la colocación al levantar los muros, aprendió a dar formas para trabajar mejor, a utilizar el barro para unir.
Pero como las piedras solo estaban en algunas áreas y el traslado de estas era muy difícil y costoso, descubrió las propiedades del barro secado al sol, aprendió a mezclarlo con paja, con ramas y plantas fibrosas para aumentar su resistencia. Ya con la confección de herramientas pudo procurarse árboles más grandes y usarlos como vigas para sostener techos y fortalecer el hogar, aprendió a hacerlo cada vez más seguro y confortable.
ANGY
No nos es ajeno que la flia es el eje fundamental de toda sociedad, por consiguiente todo grupo debe estar establecido meritoriamente, todo ser humano tiene derecho a su espacio (vivienda) si la familia está establecida (vivienda), puede comenzar a construir un futuro digno.