Vivir, soñar, volver a tener una oportunidad perdida. Quizá la vida sea más sencilla de lo que parece… pero no lo es. Hay demasiadas reglas para saltarse todas de golpe y no quedar atrapado en la telaraña burocrática que nos rodea.
Definir sociedad es sencillo si buscamos en un diccionario. Según la real academia de la lengua tenemos cuatro definiciones:
En ninguna de estas definiciones hace mención a reglas, moral o líneas de conducta regidas bajo unos estatutos.
Sin embargo, la sociedad en la que nos encontramos es imposible de imaginar si en ella no existieran una serie de reglas que nos influencian en nuestra forma de vida.
Si tomamos la primera definición, menciona las palabras pueblos o naciones, que en un sistema prehistórico es una concepción meramente administrativa de una sociedad. Sin embargo, para el correcto funcionamiento de esa administración, hacen falta una serie de legislaciones que regulen la no entrada de otros individuos aleatoria en esta sociedad administrativa. Por lo tanto hablamos de sociedades cerradas con reglas de admisión estrictas.
En la segunda definición hace mención a una agrupación natural, para así cumplir todos o algunos fines de la vida. Esos fines vienen marcados por la sociedad en sí y en muchos casos no son fines individuales, si no grupales que hacen que el individuo no tenga ningún peso independiente en la sociedad. De nuevo se marcan unas reglas conjuntas que no dejan al individuo tener unos idealismos propios, quedando marginal ante un grupo en el que por situaciones geográficas o intelectuales puede que no encaje. Las reglas varias que impiden su libre circulación en la sociedad le cierran las puertas a una felicidad individual.
La tercera definición nos define la cultura de los animales en la naturaleza, con lo cual no haremos hincapié en ella, al haber perdido el hombre todo comportamiento animal durante su proceso de razonamiento.
Y la cuarta, agrupación de comerciantes, hombres de negocios o accionistas de una compañía ya marca estrictamente un grupo cerrado de personas, que ciertos poderes adquisitivos o educacionales que cierran las puertas a personas que carezcan de estos privilegios. De nuevo, una sociedad con límites a la que acceden unos pocos.
Si el hombre es un ser social, ¿por qué ponemos barreras a nuestro propio ser?