El enigma de la mujer.
Image via Wikipedia
Determinar el enigma más grande del mundo, es todavía una interrogante que no podemos saber a ciencia cierta definir en todo el mundo. Son tantos los que podrían ser nombrados en este universo como tal, que sería difícil enumerarlos y definir a cuál de ellos se le podría atribuir ese calificativo. Pero para todos los lectores del sexo masculino y ¿por qué no?, también para el sexo femenino, hoy he decidido escribir acerca de la mujer, uno de los miles de enigmas que encontramos en nuestro universo.
Por qué definir a la mujer como un enigma, es lo que muchos y muchas se estarán preguntando; y la respuesta es que son tan innumerables las características, atributos, cualidades y defectos (estos últimos como en el hombre) que se le suman a la mujer y que jamás hemos podido explicarnos, que así es como yo al menos la considero, aún y cuando muchos dirán que la explicación a todo la encontramos en la ciencia.
Empecemos a describir sólo algunos, y veamos cuál es tu opinión. Primero el amplio espectro de dolor al que pueden ser sometidas las mujeres no tiene inigualable; es verdad que nosotros los hombres jamás sentiremos los dolores de parto (y en verdad que bueno que no los experimentaremos nunca), pero por estudios realizados a la actividad cerebral dentro del umbral del dolor, debo comentarles que ese dolor de parto se equipara a diez veces el dolor que nosotros los hombres sentiríamos si tuviéramos diez muelas picadas y nos estuvieran practicando todas juntas a la vez, una endodoncia en cada una. Bueno quizá exageré un poco, pero a este umbral de dolor jamás seremos sometidos o lo sentiremos en carne propia. La grandiosa prueba de esta resistencia fémina a un umbral extraordinario de dolor lo encontramos en nuestras propias madres, quienes aún y cuando estén partidas por una enfermedad jamás dejan de ver por sus pequeñas crías (muchas de ellas ya mayores de los treinta -según datos del último censo mundial, eh- y que aún son totalmente dependientes de mamá) y que aún siguen protegiendo y cuidando hasta el mismo lecho de su muerte.
Otra de las cualidades de la mujer es su amplio desarrollo cerebral para manejar varias situaciones a la vez (claro en algunas mujeres no se ha desarrollado del todo esa capacidad –claro ejemplo, mi novia-), tal es el caso de que pueden estar atendiendo el teléfono, al marido, a los hijos y la comida; más bien podríamos decir que son malabaristas de la propia vida y dominando este acto en todo su esplendor y en suma de forma fácil, no lo creen. Dentro de esta cualidad creo que sin duda alguna cabe la grandiosa capacidad de saber ordenar y reacomodar todo un gran rompecabezas, y además en un breve momento; así como cuentan con la capacidad de desempeñar las funciones de encargada de finanzas, academia, guardería, mamá sustituta, mamá natural, administradora, contadora, juez y parte, cocinera, sirvienta, entre muchas otras; pero bueno ya basta de hablar de atributos y grandes cualidades, pues la mujer como todo ser humano, ha sido creado con virtudes y defectos (algunas con más defectos, pero muy pocas… eso creo).
Dentro de las situaciones que jamás hemos logrado comprender en la mujer podemos citar también infinidad, pero entre los más destacables y contraponiéndose a lo antes señalado en sus cualidades, tenemos que las mujeres son irracionales en mayoría de veces, con la eterna pregunta cuando llegas a casa de ¿ya llegaste?, pregunta que te hacen cuando ya han visto que estás en casa; otra pregunta irracional es cuando estas enojadísimo buscando tus llaves o algo que has perdido y te preguntan de igual forma ¿dónde lo habrás dejado?, ¡caray! si lo supiéramos no estaríamos buscándolas, no lo creen. Pero estas sólo son algunas de las muchas irracionalidades que existen en un ser tan brillante a la vez
Un último aspecto que me gustaría revisar ya para no extenderme más y no aburrirlos es el hecho de que la mujer siempre utiliza la psicología inversa, que todo aquel hombre que no ha podido descifrarla ni siquiera un poco, se convierte en el hombre más brutal, inhumano y maligno a la vista de cualquier mujer. Veamos sólo unos pocos ejemplos. Cuando una mujer es cuestionada sobre si quiere tal o cual cosa y nos responde con un no, ¡entendámoslo!, eso quiere decir que ¡sí!, aunque usted no lo crea. Cuándo una mujer es invitada a salir, antes de que llegue el día de la cita, siempre hace una serie de comentarios y descripciones, que son como pistas que deja a su paso (creo que ahora las entiendo un poquito más), que lo único que hacen es ir formando un mapa que debes armar con cada una de estas piezas, para saber la ruta a decidir o el lugar, destino o sitio a donde tendrás que llevarla el día de la cita, pues si no lo haces siguiendo estos patrones, jamás podrás salir victorioso ante cualquier mujer.
En fin, son tantas cosas que hacen a la mujer un enigma tan exquisito de estudiar que creo algunos podrán sacar sus conjeturas y claro, por qué no, hasta poder escribir un ensayo sobre este ser tan enigmático, pero a la vez tan sublime y exquisito y que sin él, este mundo no podría existir. Por ello ¡Gracias mujeres!
tu relato esta algo aburrido ya que no hay una estructura en el tema pero los demas relatos tienen un guion formado pero falta sentimiento y en mi caso sentirme con el entusiasmo de seguir leyendo tus relatos ya que por momentos se tornan aburridos
a mi si me gusto, estoy de acueerdo somos enigmáticas, y muy difícil de entender, es mas yo diría imposibles de entender
te lo digo por que soy una de éllas, a veces ni yo misma se que es lo que sucede.