Es necesario saber perdonar y olvidar.
La felicidad de dos personas no es el resultado de algo casual, es una cosa hermosa que tiene que ser creada todos los días. En el centro de la convivencia, las cosas que no tienen importancia son las cuestiones que si importan.
- La felicidad entre dos seres se apoya en que no se deben considerar nunca demasiado viejos como para no caminar tomados de la mano
- Nunca olvidar decirle al otro que se le ama, a lo menos una vez por día
- No es conveniente acostarse resentido el uno con el otro
- Es preciso construir un cordón de amor que abarque a todo el grupo familiar
- Evitar no considerar al otro, en ningún momento, como un objeto de repisa, sino mas bien, extender la ilusión del amor primero durante toda nuestra existencia
- Ayudarse el uno al otro, pero no por obligación o con el sentimiento de sacrificio, sino con la felicidad del corazón
- Demostrarse la gratitud, siempre, con actos delicados
- No esperar que uno sea un santo, ni el otro tenga alitas de ángel. No pretender la perfección, sino más bien ser pacientes, ser flexibles, ser comprensivos y, sobre todo, cultivar el buén humor.
- Es necesario saber perdonar y olvidar
- Es muy importante saber proporcionarse un clima de sensaciones mutuas en que los dos puedan fortalecer sus cualidades
- Se tiene que conservar un espacio para las cosas de los sentidos y poder encontrar, en forma conjunta, las cosas buenas y las cosas bellas
- No solo ser parte de la unión con un ser apropiado, sino en convertirse también en un ser apropiado
Mucho se habla de encontrar la clave para ser eternamente feliz, pero si esa clave existe o no, es difícil que se adapte a cada uno de nosotros. Lo importante es intentar ser feliz, y encontrar, por nosotros mismos, en la gran diferencia que existe entre unos y otros, un camino por el que dos se puedan cubrir con el mismo paraguas.