¿Influyen las lecturas en el comportamiento de las personas?
Mucho se ha cuestionado el impacto que tienen los medios audiovisuales masivos en el comportamiento de las personas, la manera en que cambian sus formas de pensar, actuar y ver su entorno y si esta influencia es real o no. Sin embargo, los hechos realmente significativos están ligados a los registros escritos. Como bien explica Olson (1998. p. 28) “es indudable que una de las principales características de las sociedades modernas es la ubicuidad de la escritura. Casi ningún acontecimiento se produce sin una apropiada documentación escrita”.
La palabra escrita mueve, comunica, informa, educa. A partir de la libertad del lector para apropiarse de los significados producidos por el autor se inventan nuevas actitudes y otras desaparecen (Chartier, 2000), así, la comprensión del mundo y de sí mismo es producto de la manera en que interpreta los textos. Al leer aporta a su pensamiento conocimientos y experiencias diferentes que repercuten en sus reacciones hacia su entorno.
La lectura y escritura se convierten en cooperadoras y orientadoras de los cambios asociados a las transformaciones culturales significativas, según el mismo Olson (1998), no solamente tiene las funciones utilitarias de investigación documental, sino que da cuenta y toma parte activa de las condiciones en que las conductas y el mismo rumbo del mundo se modifican a lo largo de la historia.
La influencia de los libros en el comportamiento de las personas puede detectarse fácilmente en la actualidad. Simplemente hay que observar cuántas personas gobiernan su vida y dirigen sus acciones de acuerdo a los preceptos señalados en la Biblia. O si se quiere demostrar con algo más reciente y cercano a los jóvenes se puede hablar de la serie de Harry Potter, que logró vender más de ocho millones de copias a dos días de su lanzamiento (elmundo.es, 2007) y ha provocado que actualmente no sea sorprendente escuchar noticias sobre actos increíbles realizados por fanáticos de esta serie.
El impacto del mundo sobre el papel en la conducta es real, Proust (1997) lo describe como un estímulo que nace en otra mente y produce un cambio en nuestro interior al recibirlo en perfecta soledad. Es la manera más sutil y cercana de llegar al pensamiento, es como un ligero susurrar directo en nuestra mente.