La madre patria, o la patria madre (odiaba aceptarlo como tal) está de moda para los latinos, en especial para México.
Cuando estaba en la escuela recuerdo haberme interesado en la historia de la conquista, y en general de toda la historia de México y del mundo, es más desde el Big Bang, la creación del universo.
Me parece emocionante, y me imaginaba aventurero y descubridor.
En mi juventud temprana, entre los 18 – 23 años me olvidé de alcanzar esos sueños, esa aventura, distraído por intereses vanos característicos de esa edad, pero sobre todo confieso que cuando leí nuevos relatos acerca de la verdadera conquista, libros acerca de la historia no relatada de México y la raíz de todos nuestros males como mexicanos, empezó a crecer un coraje y cierto rencor contra todo lo que significaba España.
Principalmente despues de ver la película: La otra Conquista, donde ser refleja la forma en que fueron sometidos nuestros antepasados, por la iglesia principalmente (a quien comparo con la mafia política), engañados y esclavisados. Amén de que destruyeron infinidad de vestigios, reliquias y conocimientos científicos, pues los mayas eran una cultura muy estudiosa.
Además de que, desde la llegada de Cortés a nuestras tierras se llevaron barcos llenos de oro y piedras preciosas. Todo esto aumentaba mi coraje, pero aún más el saber que los primeros colonizadores eran clases de lo peor en esa época: bandidos, rateros, presidiarios, estafadores, malvivientes, etc., y junto con ellos, muchas enfermedades que en América no existían, como la gripe (no sería porcina?), Sífilis, viruela, gonorrea, entre otras más.
Los “gobernantes” eran compadres y amigos de los más altos rangos de España, aventureros que se enriquecieron de nuestra tierra y nuestra gente.
Para mí y muchos otros mexicanos, esa herencia española era la culpable de nuestra desgracia, pues de ahí que tenemos políticos inservibles y estafadores, mentirosos, flojos, prejuiciosos, chismosos, miedosos, etc. Debido a la iglesia, la educación de los indígenas y las nuevas clases sociales, criollos y mestizos, mulatos, etc., se retrasó durante mucho tiempo, efecto que apenas se comienza a superar en estos días.
Hoy desde luego, mi perspectiva es otra. Hoy veo que fue la iglesia quien tuvo mucho que ver para controlar a los indígenas que se querían sublevar, no sólo contra los españoles, si no siglos después contra los Franceses y los Norteamericanos, que se colaron hasta la cocina gracias al oro que recibió la iglesia para que los americanos pasaran sin encontrar un sólo obstáculo. Al igual que los franceses que colaron por Puebla, donde hay más iglesias que hospitales y esucelas juntas.
Hoy veo una España ascendente, creciendo y en pleno desarrollo en todos su ámbitos, ha dejado de ser un gris país medio olvidado en el mapa. Desde hace más de una década he visto éxitos y cambios importantes. Hoy son el ejemplo que tanto necesitamos los latinos para progresar, especialmente se ha visto reflejado en el deporte donde su selección, el tenis y el baloncesto brillan a nivel mundial, entre otras disciplinas y áreas de desarrollo.
Me da gusto pues por que veo las cosas diferentes y por que pone el ejemplo, sé que quizá tenga mucho que hacer todavía como Nación, pero Dios mediante seguirá en ascenso, pues la otrora gran potencia mundial, hoy, lejos de ir a conquistar tierras lejanas, vuelva por sus fueros para conquistar el cariño y la admiración de sus hijos los latinoamericanos.
¡Salud por nuestra madre patria!
Has oído hablar de las dos Españas????, una de las dos ha de helarme el corazón, decía no se quien, bueno si se quien.