content top

Sobreprotección

Enseñar los elementos para vivir, es mejor realizarlos por los que tienen que aprender a vivir.

En las serranías de un pueblo cordobés vivía María con su hija Ada, era una mujer abatida por las circunstancias de una vida llena de sobresaltos, muchas angustias y tristeza. Había jurado y perjurado que Ada no pasaría ni la mitad de las desdichas sufridas por ella. Crió a su hija sola, hasta tuvo la desgracia de perder a su marido.

Sabía que debía preparar a Ada para una vida con sorpresas, pero ella solo quería que Ada fuese feliz, y que nada empañe esa felicidad. Desde que era una beba no le permitía ni un solo llanto, al menor indicio estaba ahí levantándola y acunándola para que no llorara pese a que sabía que el llanto es el único medio de expresión que tienen los bebés. Muy duro fue cuando tuvo que tomar la decisión de mandarla a la escuela ¿cómo iba a separarse de su hija? Hasta Ada tenía miedo de separarse de su madre. El primer día de clase la acompañó hasta el hall de entrada y Ada le preguntó:

-¿me esperás acá?

-Sí, yo te espero acá, cuando termines te voy a estar esperando, mientras hablo con esta señora.

Esa señora era la portera, con quien estuvo hablando todo el tiempo en el que Ada tenía clase, no le mintió se quedó en el hall esperando, tuvo tiempo suficiente como para contarle muchas cosas de su vida y como la protegía a Ada. La portera le decía que no la estaba protegiendo sino que la sobre protegía, que debía enseñarle a enfrentar la vida porque no es como ella se la estaba mostrando sino que tiene muchos sinsabores a los cuales hay que hacerles frente y Ada debía estar preparada para eso, de lo contrario el día en el que ella no esté se va a sentir muy sola e incapaz de resolver un problema.

El horario de clase terminó y Ada se iba contenta con su madre que la había estado esperando como se lo había prometido. La etapa escolar la padecieron ambas. Ada no podía resolver ningún problema que se le presentara con sus compañeros porque para eso estaba María quien se hizo cargo de todo. A María la angustiaba pensar que un día debía permitirle tener amigos con quienes compartir diálogos y hasta dejar que se enamore de uno de ellos por lo que le regaló una pulsera al cumplir quince años que sería su amuleto, nunca debía perderla de lo contrario seria como perder a su madre. Acontecimiento que un día sucedió y fue con su amuleto con quien tenía conversaciones muy largas, le consultaba cada conflicto que debía solucionar.

6
Liked it
Etiquetas: , , , ,
votar


Leave a Reply