La pregunta fue tan sorpresiva que tardé unos instantes en darme cuenta de lo que realmente estaba ella preguntándome, y a mi silencio comenzó ella, con una agradable sonrisa, a argumentar su respuesta.
He tenido la fortuna, desde siempre, de ser el receptor de la información que los demás tienen para compartir. Esta situación siempre se presenta cuando el tiempo, generalmente de espera, se confabula para que la persona que esta adelante, en la fila, se de vuelta y me comience a hablar como si fuésemos viejos conocidos, y al ultima vez, una señora en el tren, de regreso a la capital, me sorprendió con esta curiosa pregunta y su singular conclusión.
¿Si usted volviera a nacer, como preferiría venir, hombre de nuevo, o mujer?
La pregunta fue tan sorpresiva que tarde unos instantes en darme cuenta de lo que realmente estaba ella preguntándome, y a mi silencio comenzó ella, con una agradable sonrisa a argumentar su respuesta. Me dijo que cuando hizo la pregunta, en una reunión, casi todos los hombres dijeron que preferían volver como hombres, y varias mujeres dijeron muy entusiastamente, que preferirían regresar también como hombres a este mundo.
Tal vez, continuó, no tenga razón, pero durante los últimos años que he estado frente al escritorio, al lado de una cuna o una cocina, y a veces al mismo tiempo, me parece que ser mujer, es desde muchos puntos de vista, un privilegio divertido.
Si usted toma por ejemplo al amor, como una de las etapas de las relaciones entre las personas, tener el privilegio de la iniciativa se considera una buena ventaja. Se supone, tradicionalmente, que el hombre es el que comienza con los primeros pasos, pero cualquier mujer, con una pequeña muestra de atractivo, es capaz, y lo hace, de tomar la delantera, tender sus redes, y capturar al cazador antes de que este se de cabal cuenta de lo que sucede.
Para una mujer es menos probable acabar en la cárcel que un hombre, en el manicomio o en la desesperante situación que deja una quiebra. Somos las beneficiarias de casi el ochenta por ciento de los seguros de vida, a lo que se tiene que añadir que el hombre es tres veces más propenso a morir en un accidente, y está cuatro veces mas expuesto a ser victima de muerte por homicidio. Y si nos dicen que somos más propensas a las neurosis y que somos mas inconformistas mirando las dificultades de la vida, la cantidad de hombres que se suicidan es tres veces mayor que las mujeres. Y ni que decir de las muertes por padecimientos cardiacos, las estadísticas dicen que estas defunciones aumentan entre los hombres y disminuye en las mujeres.
Bastante mas en contra de lo que se dice livianamente, el sexo débil es, en realidad, mucho mas fuerte, considerando que casi no existen enfermedades que no sean mas frecuentes entre los hombres que entre las mujeres, teniendo en cuenta de que existen males que están rotulados como “solo de hombres”.
Las mujeres comunes y corrientes son, por lo general, madres, cocineras, amas de casa, profesoras y camareras, les cae encima una enorme tarea, pero solo ella es su jefe. Puede posponer las tareas de la casa a su antojo, y cuando llega el verano es la primera en irse a la playa con los chiquillos.
Un hombre esta condenado a utilizar el mismo traje insulso todos los días, en cambio las mujeres guardan ropa para ser distintas personas, y con una mejor y mas aceptable mezcla de colores alegres.
En varios sentidos las mujeres pueden meter las manos al fuego sin tener la posibilidad de quemarse, ya que se puede ser independiente y dependiente al mismo tiempo. Si los pequeños son desordenados y se sublevan con frecuencia se les amenaza con decírselo al padre, para que tome medidas drásticas. Si requiere de mas tiempo para realizar una compra, es sencillo salir con la excusa de tener que consultarlo con el marido, persona que puede ser formalmente, o solo de nombre, la cabeza de la familia, pero de diez veces que se necesita de las decisiones importantes, la mujer toma nueve de ellas.
Finalmente quedo mirándome y me dijo, como sentenciándome, que si vivía muchos años, tenia que resignarme a envejecer, y todos los esfuerzos que hiciera para retardarlo serian visto con risas. “No existe peor tonto que un anciano tonto”. La mujer tiene siempre a su disposición los servicios del salón de belleza, y si una señora decide envejecer así, sin mas, sus amigas no le dicen que esta envejeciendo, le dicen que esta entregando con nobleza los mejores años de su vida a un esposo que no corresponde como es debido.
A esa hora estábamos llegando al final del camino, y con triunfal expresión se despidió de mí. Después de todo, pensé, que había conocido a una persona que no envidiaba para nada a los hombres.
Muy buena redacción, y las conclusiones son muy interesantes. Personalmente estoy convencida que es mejor ser una mujer y que cada vez lo será más. Muy interesante tu escrito.
Un saludo!
muy interesante y divertido tu relato, igualmente creo que si volviera o si sigo siendo prefiero siempre ser mujer. Saludo y aplauso