content top

Satanás: Digno Enemigo

Qué ignorante es la especie humana, incapaz de creer en lo que no puede explicar racionalmente: vampiros, brujas, hombres lobo, zombis…

Sara, Rubén, Villa y Lorena se apartaron a tiempo pero yo cambié lo más rápido que pude el cargador y comencé a disparar a aquellos dos ojos que sabía que no podría olvidar nunca. Una de mis balas consiguió perforarle uno de sus ojos pero esto no evito que me clavara con su lanza a la pared atravesándome el abdomen y dejándome allí clavado, mientras con una mueca burlona acercaba su oscura cara a la mía y, a pesar de que sabía que no estaba hablando ninguno de los idiomas que yo conocía, entendí perfectamente las palabras que me dirigió:

Dale recuerdos a mi padre, Satanás, cuando lo veas en el infierno y dile que mataré a 666 humanos en su honor- fueron sus palabras mientras reía estrepitosamente.

Pero de lo que el demonio no se dio cuenta era de que yo le había quitado su medallón con mis últimas fuerzas y se lo había lanzado a Rubén, que lo había cogido y colocado en la estatua que ahora sostenían Villa y Sara mientras que Lorena comenzaba a entonar el cántico que Hugo le había entregado escrito en una nota:

¡In nomine dei! ¡tibi impero foede daemon, ne nos molestes iterum! ¡veni numquam ad mundum mortalium! (N. del A.: ¡En nombre de Dios! ¡Te ordeno a ti, asqueroso demonio, que no nos importunes más! ¡Abandona este lugar y vuelve a aquél de donde vienes! ¡No vuelvas a presentarte en el mundo de los mortales!)

Después de un último grito de estertor el demonio pareció deshacerse en una nube de chispas que se dirigieron como pequeños cometas hacia la estatua, introduciéndose en la misma a través de sus ojos.

La estatuilla comenzó a brillar y Villa y Sara la tuvieron que soltar cuando les empezó a quemar las manos. Comenzó a flotar y pareció desaparecer en la oscuridad de la noche de vuelta al infierno. Antes de que mi alma abandonara mi cuerpo mortal mis compañeros me desclavaron de la pared y me intentaron animar diciéndome que me salvaría. Lo último que recuerdo es haber acariciado la mejilla llena de lagrimas de Lorena y después de eso nada hasta que aparecí aquí…

EPÍLOGO

Y ésta es la historia de cómo vinimos a parar aquí mi compañeros y yo, señor del infierno, la verdad es que fue un placer poder luchar contra su hijo pues ha sido un adversario digno de todos nosotros, veo que todavía no se le ha curado la herida que le hice en el ojo, espero que permanezca muchos eones sentado a vuestra derecha.

Debo reconocer que yo en su lugar estaría orgulloso de tener un hijo como él, al conseguir acabar con el descendiente directo del caza demonios que consiguió exorcizar a su padre hace tantos siglos. Es una pena que debido a nuestra maldición hayamos tenido que acabar aquí pero es un consuelo saber que su hijo decapitó a Borja después de que éste le invocara y que mandara su alma a las cámaras de tortura que tienen aquí para que fuese torturado para toda la eternidad.

Por cierto, mis amigos y yo le queríamos agradecer que nos haya dado la oportunidad de volver al mundo mortal, reencarnándonos por creernos merecedores de tal privilegio al ser considerados dignos enemigos, tanto por su hijo como por usted. Le aseguro que nunca le faltarán poderosos adversarios tanto en mi persona como en la de mis amigos y en la de nuestros descendientes. Espero que nos volvamos a enfrentar pronto y ahora con permiso debemos volver a nuestro mundo para reunirnos con nuestros compañeros.

1
Liked it
Etiquetas: , , , , , , , , , ,
votar


Leave a Reply