Momentos previos a una fiesta relatada por “Clark”.
Nunca antes había escrito algo así, espero les agrade.
Saliendo de la casa, cruzo la calle para comprar unos cigarrillos en la tienda del barrio, estaba algo retrasado, aprovechando llevo mentas por si acaso el tufo del trago y el tabaco me sorprenda, enciendo un cigarrillo y me apresuro a llegar hasta la casa de FIFO (mi amigo y pana de farra). Al llegar, risas y voces de su familia se escuchaban hasta la vereda, Polito (el primo de FIFO) estaba sentado con un plato de snaks en un sillón rojo en el patio de entrada y me dice con su voz siempre gangosa –Oe, que te cuentas Clark, mientras se acomoda los lentes con los dedos de su mano grasosa por los bocadillos, saca la cadena y pasa que el gordo ya baja-. Al entrar tropezando mi cabeza con la parte superior del marco de la puerta (como siempre), logro divisar una persona algo gruesa con un cigarrillo a medio terminar, una cajetilla de tabaco abierta y un cenicero rebosante de puchos y ceniza, era doña Rebeca (la mamá de mi amigo) sentada en el comedor junto a su hermano Don Richard, los saludo con un abrazo, y me piden que tome asiento en la sala hasta que baje el gordo.
Mi celular suena, un mensaje de la pelada que iba a ir conmigo diciendo que ya iba en camino, mientras el gordo baja las escaleras, después de haber estado sentado casi 30 minutos me saluda, rápidamente y se dirige hacia su mamá para recordarle que llegaría tarde que no se preocupe ya que iríamos a la fiesta de Roger, el esposo de la dueña de la abeja maya (tienda de novedades), en su casa que para colmo quedaba a una cuadra de donde el vivía, se dirigio a la cocina, y sin saber que iba a hacer regreso con un vaso lleno de agua, -Si que te demoras vistiéndote- me dice FIFO en voz alta, levantando la ceja izquierda y soltando una risa algo cínica, deja el vaso (vacio) en el comedor y reprocha –Vámonos-.
Continuará…
Jajajajaja nos dejas esperando… Vámonos pues… jajaja, esperaré la continuación, me gustó.