La vida de un Don Juan que en realidad jamás había buscado serlo. Narra su historia desde el cielo, cuando había dejado a su amada por una injusticia de la naturaleza…
El mundo gira y gira, sin darme cuenta ya había comenzado a mirar a las chicas nuevamente, era libre y me había divertido bastante hasta que el ratón cae en otra ratonera justo después de salvarse. Ella volvió a mí, creí que después de tantos sucesos algo bueno tenía que pasar, pero ¿Era realmente bueno?
En esta ocasión yo actué sin mucho énfasis en la relación, tal vez esperaba mas de ella para convencerme de que podíamos hacernos felices el uno al otro. Es gracioso pensarlo, pues eso solo se puede dar en las películas, quise un corto período de evaluación para darme cuenta y así ser el mismo muchacho enamorado, atento que una vez fui.
Me pasó otra vez… me terminó.
Quisiera saberlo, si lo supiera, créanlo que lo escribiría, cada historia de este tipo lleva consigo diferentes situaciones y sobretodo la inseguridad de uno en algún determinado momento destruye la ilusión.
Aprendí mucho en este tiempo, con ella conocí algo más de la vida y de lo que es querer a alguien preocupándose y dedicándose. Mis ojos están tristes de vez en cuando porque se imaginan que tal vez en otro tiempo o lugar ella me ama y yo también.
Un momento, no con ella. Simplemente yo. La vida da lecciones constantemente y yo ya me había graduado. En todo el transcurso de la historia, había conocido a personas muy valiosas, gentiles, amigables que me devolvieron la esperanza y sobretodo pude abrir mi corazón otra vez. Me habían curado la herida y un nuevo sol brilló al fin para mí…
No digo que la olvidé ni digo que no quise saber más de ella. Me enseñó mucho y por su ser mismo y belleza le he deseado todo lo mejor siempre.
Unos años después, ambos tomamos diferentes rumbos, ella triunfó y se casó con un personaje rico, famoso que la hace muy feliz. Por mi parte, busqué la respuesta al por qué algunos en vida no consiguen su plenitud o dejan cosas inconclusas. Cuando encontré la respuesta, apareció otra persona que llenó mi vacío, que me dio los momentos más felices de mi vida, le dí tanto amor que la llevo en mi mente todo el tiempo y no dejo de observarla…esta no es su historia porque apareció en mi vida en un abrir y cerrar de ojos y yo desaparecí de la suya en un cerrar de ojos total. Pero bueno, aquí, ahora muerto en cuerpo y vivo en espíritu, la vigilo y cuido. No es la mejor vista ni hay acercamientos tan buenos como la tecnología permite en la tierra, pero esta vida es cómoda e interesante. No estoy solo, tengo a mi familia de vuelta y sé que viví feliz junto a todos mis seres queridos, no fui un ejemplo de persona, pero por suerte me abrieron un buen sitio acá en el cielo…