El psicópata vio un vehículo estacionado con una persona esperando a alguien.
Owen vió una preciosa estaca de madera tirada a sus pies. La levantó y dio unos pasos hacia Josh. Aterrorizado, comenzó a arrastrarse más rápidamente pero al hacer eso sintió que algo retumbó en sus oídos, o más bien para Owen en su cabeza; tan solo había incrustado la estaca en su cerebro, donde sencillamente el cuerpo de Josh yacía en la vereda de la ciudad.
Owen no tenía ganas de amputar el cuerpo, ni menos comerlo, entonces decidió llevarlo a la vía del tren y en pocos segundos termino atándolo sobre la misma. Minutos después, el tren se acercaba y al pasar sobre el cadáver, Owen tomó una ducha de sangre.
Linda, en su casa, llamó a la policía y ésta a tres forenses. Los forenses vieron que el cuerpo triturado de Josh no servia para realizarle una autopsia pero a Jack si. Rápidamente los forenses a ver el cadáver de Jack, supieron que solo un acecino mataría a un cuerpo de esa manera. Incluso los ojos hundidos, solo lo habría hecho el Dr. Simon Owen.
La familia aterrorizada, retiraba lágrimas continuas de sus ojos sin parar. Solo esperaban el momento de la captura del psicópata Owen. Él sabia que hacer, ya que era muy astuto y parecía seguro de lo que hacia. Llegó a su casa y pronto, bajo su sótano, tomó las herramientas y algunos injertos de piel. Se los puso en su cara cuidadosamente y su apariencia cambió totalmente. Solo le faltaba irse del pueblo, pero de repente escuchó que alguien entró violentamente en su casa, los policías lo buscaban. Owen escapó por la diminuta ventana de su sótano y salió por su patio trasero. Dió toda la vuelta hasta llegar a la calle, tratando de que no lo vieran. Y fue así, nadie lo vio, o si lo hubieran visto nadie lo reconoció como Owen. El psicópata vió un vehículo estacionado con una persona esperando a alguien. Owen, sin dudarlo, sacó a la persona rápidamente y se fue del pueblo.