Una historia verídica entre compañeros de oficina, perros y gatos.
Pasemos ahora a los años ochenta y los recuerdos graciosos en la floreciente democracia, encontrándome nuevamente con mi segunda familia, con quienes estábamos obligados a pasar la mayor parte del día juntos a pesar de las diferencias y similitudes compartidas, dentro de una estructura de hormigón que no tardé en denominar “el cubo mágico”.
Esto no es un juego de ingenio. Es un recinto de 75 metros cúbicos de volumen, donde ocurrieron un sin fin de hechos divertidos y conflictivos. Una de sus paredes lindaba con el exterior a través de una gran ventana cuya única visión era, paradójicamente, una institución psiquiátrica.
Estaba construido de la siguiente manera: poseía dos puertas, una para entrar y salir, la otra conducía al infierno o al cielo, según la ocasión.
Nueve almas estaban atrapadas en ese purgatorio e interactuaban a través de las tinieblas creadas por el efecto del tabaco ardiente. La ventana estaba dividida en nueve rectángulos de vidrio. Los de la fila inferior disponían de un mecanismo que abría o cerraba completamente la columna conformada por tres paneles verticales.
Yo me ubicaba en uno de los rincones y de espaldas a esta ventana. Frente a mi escritorio y en posición perpendicular se encontraba el escritorio de un abogado al que apodábamos “el perro”; personaje solterón, rígido e insoportablemente meticuloso.
A mi derecha y arriba colgaba de la pared una maceta con un hermoso Potus verde amarillento. Este, era cuidado con mucho amor por el mencionado cánido.
A nuestro jefe todos lo llamábamos Palito, y su presencia santificaba el picaporte que conducía a su despacho.
Su manifiesta paranoia afloraba de vez en cuando bajo la forma de un complot administrativo, posiblemente generado por las distorsiones electromagnéticas del cubo en el cual había sido empollado. Solo se calmaba diciéndole: “Palito… pensá esto mismo mañana por la mañana cuando estés bien descansado, verás que todo tendrá un significado diferente”. Por supuesto, ese comentario era de otro paranoico aún mas experimentado, yo mismo.
Right now it appears like Drupal is the top blogging platform out there right now. (from what I’ve read) Is that what you are using on your blog?