content top

Gracias

Salí del estanco. Estaba confusa, no sabía qué hacer ni dónde ir.

Pero de repente la casualidad se topó conmigo. Yo, siempre intentando encontrar semejanzas todos. Esta vez ese sexto sentido no me había fallado.

Estaba tan ilusionada con mi éxito que decidí seguirlo, unos instantes, todavía atónita de la coincidencia. Sabía que él no me reconocía, pero hacía poco más de un mes que me había conocido, en otro lugar, en otra ciudad. Mientras lo seguía, pensaba el por qué de sus ironías tanto desconcertantes. Vi que entraba a un bar donde yo nunca había estado. No tenía nada que hacer y, además, fuera hacía mucho calor, así que yo también entré. Me senté dos mesas detrás de él.

Aún no sabía si esa semejanza era otra casualidad, o si realmente era él. Tras pedir mi té frío, decidí observarlo para confirmar mis sospechas. Entonces fue un gesto, un instante, el que me lo aclaró todo. Se me hacía extraño encontrármelo la ciudad donde había vivido siempre. Extraño compartir ambiente en un bar con ese escritor de sonrisas televisivos.

Miré el reloj. Era hora de volver a casa. Salí del bar con una sonrisa extraño. Crucé la calle y vi aquel cartel verde. Y ese nombre, impreso en blanco, sólo para mí. Gracias.

A veces hay pequeños momentos del día, en que te sientes especial. Sin embargo, esos momentos nunca vienen solos. Estos momentos te buscas sólo tú. Oportunidades que no se dejan escapar. Así es como las ilusiones hacen que la vida tenga sentido. Esto es lo que me hace feliz. Pequeños momentos que te hacen sentir bien, momentos que sólo tú has buscado. Porque la felicidad sólo te la construyes tú.

1
Liked it
Etiquetas: , ,
votar


Leave a Reply