Basado en un hecho real acontecido en Dique Luján, provincia de Buenos Aires, Argentina. Algunos de sus protagonistas aún viven allí.
- En ese bolso de marino te traje todo lo que necesitas, incluso mi escopeta y el revólver, también te traje la plata que saque por la barcaza… tenés que irte ya antes que la gente empiece a atar cabos…
- Dónde puedo ir? No tengo a nadie en ninguna parte…
- Hablé con un amigo en Corrientes, el tiene un lugar en el Iberá donde podes ir, una toma de agua de una arrocera en medio del estero y lejos de todo, hay muchos animales así que podes alimentarte tranquilo y lejos de la gente..
En ese momento Pablo levantó la mirada agradecida mientras Mauricio lo cubría con su pesado capote y le alcanzaba unas raídas ropas que había en un rincón…
- Por qué no me mataste cuando supiste lo que yo era?… porque no me hiciste daño?
- Vos no tenés la culpa de lo que te pasa, además sos un buen tipo a pesar de todo…
Así siguió la mañana y para las diez tenían ya todo acomodado en la pequeña balandra de Pablo, que estaba listo para partir.
- Ya tenés todo, también la carta para el viejo Galarza, está al tanto de todo y no hará preguntas, pero tenés que estar allá antes de la próxima luna, dame tu palabra.
- Lo prometo, declaró solemne Pablo, y nunca voy a olvidarme de vos…GRACIAS!
- Todos tenemos derecho a vivir.
Se dieron un abrazo y de un empujón Pablo colocó la balandra en el canal central del río.
Mientras se alejaba saludaba con una mano al tiempo que Mauricio permanecía muy serio y algo triste.
La balandra se perdió de vista finalmente en el recodo del canal.
A las doce en punto el bote de Mauricio atracó en el ancón de la guardería mientras José y Alfredo padre lo ayudaban a desembarcar.
- Ya está hecho. Lo que pasó anoche aquí no volverá a repetirse tienen mi palabra, sentenció Mauricio frente a la muchedumbre que lo esperaba. La noticia de los sucesos de la noche anterior habían corrido como reguero de pólvora y casi todo el pueblo estaba allí.
- Pero que pasó?, que fue lo que andaba anoche por acá?, preguntaron varios que estaban armados de escopetas, rifles y machetes…
- Vayan para sus casas, nada mas va a pasar, pueden quedarse tranquilos.
El tumulto continuó un rato, pero la palabra de Mauricio pesaba mucho dentro de aquella comunidad y su tranquilidad pronto fue extendiéndose a todos. Para las seis de la tarde ya todos estaban en sus casas, eso si, con las escopetas listas y las trancas bien calzadas.
Sin embargo y tal como lo anticipara Mauricio, no volvió a producirse por aquellos lugares ningún otro fenómeno parecido a los de aquella noche de Octubre, aunque la leyenda continuó hasta nuestros días.
Cuentan los mariscadores del Iberá, que cerca de la isla El Disparito, próxima a la laguna Luna; en los esteros, puede verse la popa semi hundida de una vieja balandra y las noches de plenilunio se oyen los aullidos mas aterradores que se hayan oído nunca por esos parajes…

lindas fotos en sepia, pegan bien con el relato.
I have been absent for a while, but now I remember why I used to love this site. Thank you, I will try and check back more frequently. How frequently you update your website? – Electronic Cigarettes – http://www.ecigator.com . . .