Los casos del inspector Gallardo.
El comisario de policía se puso de pié, salió de detrás del escritorio y se encaminó hacia donde se encontraba el inspector Gallardo.
Éste, alzó la cabeza dejando de lado los papeles que se encontraba leyendo y al ver el rostro del comisario, supo que pronto se vería involucrado en algún asunto que seguramente iba a complicarle el resto del día.
Miró al hombre a los ojos, enarcó las cejas y preguntó:
-¿De que se trata esta vez Mateo?
-Un robo y homicidio. –Contestó observando el cuadro de la mujer que se hallaba sobre el escritorio de inspector.
-¿Dónde ocurrió?
-No te va a gustar, pero hay que investigarlo. Es en la mansión de los Gómez Picardo.
-¿Alta sociedad he?
-Una de las familias más destacadas de la ciudad.
-Tienes razón, no me gustan éstos casos, esa gente cree que por tener dinero pueden llevarse el mundo por delante.
-Lamentablemente, nos atañe a nosotros hacernos cargo, así que ve hacia allá y averigua que pasó.
-¿Quién hizo la denuncia?
-La dueña de casa, Cecilia Gomes Picardo.
-Me marcho entonces.- Comenzó a salir de la comisaría, se detuvo y se volvió hacia el comisario García. -¿En que anda Barreiro?
-Está en un caso de violación, creo que la cosa no le va a quitar mucho tiempo.
-No vemos luego Mateo.
Llegó a la casa mencionada.
Cecilia Gómez Picardo se hallaba sentada sobre un sillón de fino tapizado color caoba. Tenía las manos sobre el rostro y lloraba quedamente.
En el piso, tendido sobre la alfombra gris, podía verse el cuerpo de una mujer de vestido gris y guantes blancos. Se hallaba boca abajo, con los brazos en cruz y una pierna encogida hacia el abdomen. Una mancha de sangre se veía sobre su cabeza y había goteado manchando de rojo el delicado tapete.
Germán Villafañe, el regordete médico forense, que junto con sus colaboradores había sido el primero en llegar, examinaba el cuerpo minuciosamente, mientras sus ayudantes del laboratorio, buscaban en mesas sillas y vitrinas, tratando de encontrar algún tipo de huella dactilar, para descartar luego las de los dueños de casa.
El inspector Gallardo debería venir a trabajar a la Argentina.
Buena idea la de seriar los cuentos. Felicitaciones
Muy agradecido por los conceptos amigo Hijodelfuego.