Los casos del inspector Gallardo.
-Ninguna inspector.- Contestó la dueña de casa.
Se despidió de los tres, al salir, la mujer cerró la puerta detrás de él.
Cuando Francisco Gallardo se reunió con el sargento Barreiro, éste le informó que todo lo que Cecilia Gómez Picardo le había dicho, se ajustaba perfectamente. Con la salvedad de que en la agencia de vehículos de alquiler, no podían precisar la hora exacta ya que no llevaban ese tipo de control.
En cuanto al salón de belleza, la dueña del mismo aseveró que aproximadamente a las nueve y veinte de la mañana, la señora Gómez Picardo se hallaba en ese lugar.
Después de oír el informe del sargento, Gallardo controló su reloj y dijo:
-Es tiempo de ir a descansar Luciano, mañana veremos que más podemos hacer.
Se despidieron frente a la estación de policía y se marcharon cada uno rumbo a sus respectivos hogares.
Durante la mañana siguiente y luego de haber interrogado a la cocinera de los Gómez Picardo, quién tenía una coartada perfecta ya que había estado de compras junto con dos amigas y que luego habían almorzado en un restaurante cercano al supermercado, el inspector Gallardo visitó los colegios a los que concurrían los hijos de la señora dueña de casa y había corroborado con sus profesores, la presencia de los jóvenes en sus respectivas clases y luego, cuando habló con la secretaria de Humberto Gómez Picardo, ésta afirmó que el hombre no había dejado su oficina hasta pasadas las doce del mediodía.
No conforme con lo que le había informado el sargento, también estuvo en el salón de belleza que había mencionado la mujer y obtuvo la misma respuesta que Barreiro, aunque salió del lugar con una leve sonrisa dibujada en su rostro.
Se hizo presente también en la compañía de taxímetros próxima al domicilio de los Picardo y por último concurrió a la morgue, donde el médico forense le comunicó que el golpe que había causado la muerte del ama de llaves, había sido producido muy posiblemente con algo parecido a un martillo de carpintero.
El inspector Gallardo debería venir a trabajar a la Argentina.
Buena idea la de seriar los cuentos. Felicitaciones
Muy agradecido por los conceptos amigo Hijodelfuego.