Era viernes, el día culminaba con una extenuante jornada laboral y el flaco debía presentarse a la cita acordada días atrás. Correspondía dicho compromiso al encuentro que quizás cambiaría sus vidas.
El flaco esperó en la oficina a su esposa y se desplazaron hacia el lugar del encuentro. Allí los esperaban Luis y Luisa, esposos de edades entre los sesenta y setenta años, ellos los abordaron muy amablemente y les invitaron un café, buscaron una cafetería algo discreta e iniciaron la charla.
Luis en compañía de su esposa, narraron todos los aspectos a favor y en contra acerca del país de Lituania. Comentaron acerca de los beneficios legales, laborales y económicos que se encontrarían en aquel lugar, no obstante así mismo comentaron sobre los sacrificios y riesgos que existen al realizar el proceso de emigración a tal lugar.
Luis al principio se mostró apático pero su incomodidad tenia una razón. Dos años atrás había iniciado el mismo proceso con Artur y Edy y ellos por orgullosos no continuaron y eso esta hay latente, activo, esperando por ellos. Lastima y pena por esas personas que en algún momento tuvieron o tienen una necesidad y no son capaces de agachar la cabeza y pedir ayuda…pero con ellos es diferente, son su propios dioses y sus propios amos.
En medio de la conversación el señor Luis, comento sobre la tragedia que le había sucedido al gordo, dijo que se había enterado por medio de una carta electrónica que le habían enviado unos familiares de Varsovia. El a su vez, había devuelto una carta de agradecimiento por haber sido informado de la situación y que se alegraba del feliz desenlace de este dolor profundo llamado secuestro.
Luis de repente dejo de hablar, se detuvo a pensar por largos instantes, mientras las puertas del café se cerraban. Le dijo al flaco que caminaran. El flaco accedió y se adelantaron, la esposa del flaco y de Luis se retrasaron un poco. Luis tronó sus dedos y le dijo al flaco que la posibilidad de emigrar a Lituania era posible a través de lo que le había sucedido al gordo. Le comento también en voz baja, que el técnicamente no metía las manos por nadie en el fuego pero que si podía ayudarlo con los secretos y detalles mas relevantes y que serian de mucha utilidad para poder salir de Varsovia hacia Lituania y tener allí una vida mejor.