Los famosos campeones mundiales de ajedrez de diferentes épocas, Capablanca y Kasparov, se enfrentan en un match privado en este original relato de ciencia ficción deportiva.
Duelo en la eternidad
I
Juan Corzo entro presuroso al bar del Liceo donde el maestro apuraba su mojito.
- Señor Capablanca, discúlpeme que le importune pero se trata de algo increíble- dijo agitado.
Ambos hombres eran grandes amigos, desde la época en que Capablanca había vencido al propio Corzo por el Campeonato de ajedrez de Cuba, cuando el primero contaba apenas 12 años.
No se como explicarte, es verdaderamente increíble. Estoy aquí y todavía no lo puedo creer- insistió Juan Corzo.
Cálmate hombre. Te ves tenso. Nada puede ser peor que la muerte y ambos estamos aquí ¿Que pasa?
No sé como empezar
Bueno tomate un mojito o un Cuba libre ¿quieres? Para empezar algo siempre ayuda un trago. Capablanca era famoso, además de por su genialidad en el juego ajedrecístico, por saber disfrutar de las buenas cosas de la vida.
Mientras el barman le servia el cóctel, Juan Corzo acerco una banqueta a Capablanca y al fin dijo:
Desde hace unos días me vino a ver un hombre de origen eslavo llamado Alexei Shirov. El tal Señor Shirov hablaba perfectamente el castellano, aclarándome incluso que residía en España. Se comportaba de forma realmente extraña. Yo no lo conocía ni traía referencia alguna de nadie. Me pidió que la conversación que íbamos a sostener debía tratarse con la mayor discreción pues consistía en un asunto verdaderamente delicado.
Capablanca le observaba con interés. Corzo prosiguió:
Aunque inicialmente estuve a punto de rechazarlo por ser un desconocido, pensé que no perdería nada con escucharle pues me intrigaban sus maneras y su forma directa y sencilla de hablar el castellano, haciendo uso de palabras desconocidas para mí que como tú sabes no soy un improvisado en nuestro idioma- y continuó- Bien, refirió que el mismo era un jugador de la élite ajedrecística mundial pero que en esta ocasión había sido preparado y actuaba como entrenador de un jugador profesional ruso y su objetivo era que yo le ayudase a concertar un mach privado entre su jugador y tu
Bueno, no es para tanto. Todo el mundo quiere concertar matches conmigo y los rusos no serán menos. No le veo nada extraordinario al caso, ni que justifique el tremendo nerviosismo que tienes- replicó Capablanca.
No, no, claro, si solo fuese eso no seria nada especial. Escucha, no te voy a dar más rodeos. Yo mismo no lo creí al principio y por supuesto no me atreví a venir a verte hasta que no estuviese seguro. Y ahora lo estoy: tengo pruebas de todo.
¿Pero de que se trata hombre? Me tienes intrigado también
¡El hombre que me vino a ver es el entrenador del Campeón del Mundo del siglo XXI! ¡El campeón se llama Kasparov, Señor Garry Kasparov y viajando desde el futuro, se encuentra ahora aquí en la Habana para enfrentarse contigo!