No hay caso, dentro de la Casa Rosada han logrado poner la radio lo suficientemente alto para no escuchar nada.
Nace un niño, su llanto despierta a una paloma, que va hasta plaza de mayo y revolotea con los manifestantes, que desbordan de energía reclamando que los escuchen, adentro de la Casa Rosada cierran las puertas y las ventanas y ponen la radio muy fuerte para no escucharlos, pero la radio suena tan fuerte que inquieta más al niño que desborda de energía reclamando que lo escuchen, entonces los manifestantes, indignados porque están molestando al niño gritan fuerte como radios para que los escuchen, entonces desde adentro de la Casa Rosada suben más la radio, pero se dan cuenta que la radio está al máximo y que no pueden subirla más.
Entonces el niño cesa su llanto, los manifestantes se sorprenden y desde adentro de la Casa Rosada, se escucha un suspiro, entendiendo que el cese del llanto romperá la cadena y podrán apagar la radio.
Pero el niño ha parado su llanto porque ha muerto. Los manifestantes desbordan de energía, indignación, sudor e impotencia, desde adentro la radio suena mas fuerte que nunca, pero los manifestantes no se quedan atrás y suben mas su voz, atravesando todo límite pensado.
No hay caso, dentro de la Casa Rosada han logrado poner la radio lo suficientemente alto para no escuchar nada. Los manifestantes están muy desganados y creen que todo el esfuerzo es en vano y nunca los escucharán. Y con el último aliento deciden elevar la voz muy alto, y lo logran, pero adentro no se dan por enterados. Cabizbajos los manifestantes miran el suelo. El cielo se nubla y empieza a llover de inmediato, su grito ha llegado al cielo y alguien ha escuchado. La lluvia revive a los manifestantes que de a poco se reintegran en el reclamo hasta hacerse unísono. La lluvia sigue, cada vez mas fuerte y se convierte en tormenta. Pero los manifestantes no han torcido el brazo y siguen firmes. De todos modos la tormenta es muy fuerte y se precipitan algunos rayos, uno cae en una torre de alta tensión e interrumpe el tendido eléctrico. La ciudad se ha quedado sin luz. La radio no funciona, y el grito de los manifestantes parece ser aún mas fuerte; y se incrementa a cada instante más y más. Entre los reclamos se escucha: “la radio, se la meten en el culo, hijos de puta”. El grito no cesa y dentro de la Casa Rosada los funcionarios se van suicidando porque sus oídos ya no resisten. Cuando cae el último, el cielo lentamente se despeja y de a poco va saliendo el sol, acompañado del cantar de los pájaros. Una bandada de palomas llega hasta plaza de mayo y entre el cantar de las aves se escucha la sonrisa de un niño.