Un amor no correspondido. Cómo recobra ella su poder al cambiar el dolor por amor a sí misma.
Al empezar la “relación” todo se iluminó en su vida. Parecía que al fin había conseguido encontrar el amor que soñaba, y que había necesitado desde tanto tiempo atrás.
Esta vez sí tenía que salir bien, pues de no ser así, significaría que ¡hasta Dios la había abandonado! y ella, tan respetuosa siempre de las leyes divinas y humanas, no merecía eso.
Con el pasar de los días, se hizo evidente la verdad que ella se negó a ver desde el principio. Aquel chico no era sino otro espejismo dentro del desierto de su vacía vida.
Esto es lo que escribiría para descargar su dolor: Tu nombre.
Yo escribí tu nombre, grande, hermoso, mi nombre, tenía que hacerlo, pues se me salía, chorreaba de mis labios, brotaba de mis manos, brillaba en mis ojos, salía quemando de ni nariz.
Lo hice, lo escribí grandioso, intensamente.
Me quedé tranquila después, sólo que tú no estabas a la altura de ese nombre.
¡No! Me abofeteó tu desprecio y sólo quería compartir un sentimiento contigo, mostrarte mi alma y tú… no la acogiste, la apartaste con desprecio. ¡Otra vez! ¡No quiero vivirlo más!
Voy a borrar tu nombre de mi espejo, Dios ayúdame a borrarlo de mi corazón también.
(Continúa)
Interesante. La necesidad de afecto muchas veces impulsa a buscar el amor en lugares equivocados. Sucede que, quien no ha recibido afecto tampoco es capas de darlo. Y se enfrasca en un trágico círculo vicioso, que tiende a repetirse como una constante en las relaciones amorosas. Un fracaso tras de otro. El temor a la soledad deviene en el conformismo, llegando a convencer al que sufre de estar signado por una mala estrella, culpando al destino de todo. Es un argumento bien planteado basado en el tormento de la autocompasión. Muy humano. Promete. Este carácter casi nunca encuentra la felicidad en un romance. La tragedia en la narrativa siempre es exitosa. Buena imaginación.
Gracias por comentar mi artículo: Veo que estás informado sobre la temaática de relaciones insatisfactorias.
La tragedia narrativa es exitosa porque mucha gente se identifica con ella.