Es imposible que el odio pueda más que el amor.
Mario ya había dejado la indecisión y vivía muy aferrado a Carla y a sus hijos, comenzaba a sentir que su vida había empezado nuevamente porque Carla respetaba sus decisiones y sus hijos vivían en amplia libertad, eran capaces de elegir sus amistades, en el futuro sus parejas también serían elegidas por ellos si intervención de sus padres que recordando su propia historia se mantendrían al margen sólo dando consejos pero nunca imposiciones.
La madre de Mario siguió queriendo dominar a sus nietos, hacer l que había hecho con su hijo ya que con él se había terminado su dominio a partir del matrimonio con Carla solo pensaba en ser feliz con ella sin prestar atención a lo que su madre quería de él, siempre recordando que había perturbado sin fundamentos su relación con la mujer que siempre había amado, si bien en un momento aceptó el matrimonio al ver feliz a su hijo, no podía resistir la necesidad de ser la autoridad en la casa donde vivía, pretendía por lo menos manejar la vida de sus nietos, a los que quería parecerles confiable y amigable.
Fue así como acordándose de la caja de los recuerdos que guardaban tanto los recuerdos de Carla como los de Mario se la dio para que jueguen con ellos. Las cartas, promesas y regalos fueron desordenados, cambiados de orden, mezclados unos con otros, al llegar Mario y ver que la caja que lo había ayudado a decidirse a buscar a Carla estaba desordenada esperó a su mujer, los dos se pusieron a ordenar lo que para ellos era un tesoro.
Al mismo tiempo que ordenaban, como si fueran dos niños leían y revisaban cada recuerdo recordando cada situación por la que habían pasado, especialmente leyendo todas las promesas para asegurarse de que todas estuviesen cumplidas. Mario era el único que hasta ese momento sabía que esos recuerdos tenían vida, nunca se había atrevido a contárselo a Carla porque pensaba que pensaría que estaba loco, tampoco ella se había preguntado como apareció Mario aquella noche en su habitación, si vivían en ciudades distantes, no habían tenido comunicación por mucho tiempo y su madre estaba siempre impidiendo el encuentro, pero no le importaba mucho enterarse, lo importante para ella era tener a Mario cerca suyo.