Todo desemboca ahí.
Los pocos y temporales habitantes de la Antártida desean encontrar un lugar más cálido y sueñan con poder estar, por ejemplo en Tierra del Fuego. Algunos habitantes de Tierra del Fuego están cansados del aislamiento que sufren por vivir en el rabito de la república y fantasean con un día poder ir a algún pueblo de Buenos Aires como ser Lomas de Zamora.
Algunos habitantes de Lomas de Zamora sueñan con algún día ser porteños y codearse entre la gente de Capital Federal. Algunos habitantes de Capital Federal apuestan a llegar a tener más plata e irse hacia Zona Norte.
Los de Zona Norte, como están cagados en plata, sueñan con irse a un lugar de Centroamérica de temperaturas agradables y piensan en Cuba. Algunos cubanos sueñan con el exilio y escapar a Norteamérica. Lo que no saben todas estas personas es que van a terminar congelados en la Antártida (como Disney).