content top

Mi vida en sueños

Deseo referirme a un suceso de mi vida, que aunque ya lejano dejó huellas tan profundas que el tiempo no podrán borrar… A ti, viejo mío.

Aquí ya no me quedaba más que asumir y así lo hice. Creí que el no comer como yo deseaba era lo más duro que estaba atravesando, y una vez más que equivoque. Mi abuelo fué a visitarme al apartamento, al verlo, no pude imaginar que al día siguiente seria hospitalizado.

Todo era extraño, le diagnosticaron cáncer de colon, nadie daba crédito a las palabras del médico. Después de unos análisis dijeron que él estaba invadido y una cirugía en su estado era contraproducente, como era posible, si en los controles mensuales nunca salió nada, aunque a veces tenía molestias nunca se vio nada grave.

ÉL en la clínica, y yo en casa. Estaba atada de pies y manos o mejor, de pies y boca; no me llevaban porque estaba muy débil y no hablábamos por teléfono por mi cerclaje.

Un día lloré tanto que papá accedió a llevarme a verlo, con la condición de no entrar sino procurar que él me viera desde su ventana. Era un quinto piso, no lo veía muy bien, pero ahí estaba saludándome con la mano, mientras yo movía mis brazos de un lado a otro para mantener su atención.

Cuando estuve más fuerte, mamá me llevó sin que papá lo supiera, y entré hasta su habitación. mi viejito estaba muy feliz de verme, yo le había enviado algunas notas diciéndole cuanto lo amaba, ví como se cuajaban las lágrimas en sus ojos, mordió sus labios y señalando la ventana por la que días antes nos habíamos visto, me dijo que Dios sabía como hacia las cosas.

Desde ese día mi sueño se torno amargo, ya no era el hecho de verme obligada a dormir sentada, sino el recuerdo de mi bebé de 84 años.

Una noche su estado agravó y fué sometido a una cirugía de emergencia, quedo invidente, estuve a su lado una tarde en que se arranco el catéter haciendo público su deseo de morir, lo amarraron para que no se hiciera daño, yo traté de detenerlo pero su fuerza era mayor que la mía.

Cuando se calmo, puse entre sus manos atadas mis cabellos para que supiera que era yo. Atravezó mis entrañas al decirme “ay, hijita, de que sirve que venga si no me puede hablar y yo no la puedo ver”; lo besé y en el espíritu le hablé de muchas cosas, le pedí a Dios hiciera lo necesario para que no sufriera más.

Saliendo de su habitación me desmayé y no me volvieron a llevar. Dos días después, mi abuelo murió.

El resto de mi recuperación la invadió la desazón de mi corazón, de vez en cuando pienso en todos los planes que tenía con mi abuelo, todo lo que quería hacer con él ya sin pensar en ningún tratamiento.

Ahora sé que los abismos del alma son incalculables, y no puedo esperar a que mis sueños se cumplan para compartir mis ideas, mis momentos. Tal vez para cuando eso pase… ya sea tarde.

1
Liked it
Etiquetas: , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,
votar


One Response to “Mi vida en sueños”

  1. why testfing dice:

    There are certffshare, I just given this onto a colleague who was doing a little analysis on this. And he in fact bought me breakfast because I found it for him.. smile. So let me reword that: Thnx for the treat! But yeah Thnkx for spending the time to discuss this, I feel strongly about it and love reading more on this topic. If possible, as you become expertise, would you mind updating your blog with more details? It is highly helpful for me. Big thumb up for this blog post!

Leave a Reply