La vida de un policía.
Fueron bastantes y variadas las experiencias vividas dentro de la policía. Lo cierto es que una vez que fui aceptado y me fue concedida la plaza de agente investigador, fui enviado a mi primer destino policial en la delegación floresta, delegación que para empezar no conocía siquiera y que se encontraba muy lejana a mi casa, por lo que con todo el desagrado del mundo, aquí es en donde comencé a recorrer mi ruta de esta nueva aventura y donde también tuve que pagar mi inexperiencia y mi novatez de forma inmediata. Los compañeros abusaban de mi desde ordenar una cena, pues yo tenía que ir por ella, hasta en las actividades que tenía que desarrollar, pues me fui dando cuenta que el primer enemigo a vencer era la inocencia y la ingenuidad con que tomaba las cosas que se me presentaban día a día.
Corría mi primer semana como agente investigador y mis tareas sólo se englobaban en desempeñarme como operador del radio de comunicación, tomando reportes de todos mis compañeros en sus actividades diarias, escuchando dos o tres intervenciones en tiroteos por parte de estos y en las que quería ser incluido ya, situación a la que el comandante Miguel Gonzoa, sólo me refería: “aún no estas preparado para salir a la calle y enfrentar tales situaciones niño”.
Así corría mi noveno día como agente investigador y al encontrarnos trabajando en el turno de noche el comandante Gonzoa, con sólo dos compañeros más y yo, es que el primero me ordeno sacar unas copias fotostáticas para integrarlas a un informe que se enviaba todos los día por la noche, mismas que eran el encargo final del día para poder salir y disfrutar en compañía de mi compañero Alejandro de una buena cena; cuando de pronto y de forma intempestiva Alejandro se acerco a mi y me dijo, vamonos pareja, deja todo y acompáñame, a lo que respondí de forma tajante y hasta grosera que me dejará terminar con mi fotocopiado, para poder estar en posibilidad de acompañarle a cenar. Grande fue mi sorpresa al escuchar que el comandante Gonzoa pegaba un grito requiriendo mi presencia en su oficina; por lo que corrí sin más tardanza y una vez que estuve en el interior de esta, Gonzoa me pregunto: ¿sabes manejar un arma larga?, a lo que sólo asentí con la cabeza de forma afirmativa, por sentirme un poco nervioso por la pregunta, entonces deja lo que haces toma una de la armería y alcánzanos en la patrulla.
No sé si es un relato inventado o es tu vida contada, pero realmente impresiona como relatas el día a día de un policia.
Y sobre todo cuando explicas y sientes lo cerca que estuviste de la muerte.
Sea de una forma o de otra, enhorabuena por el escrito.
Mil aplausos.
Saludos:
Jerry Thomas
Pues una vez más te felicito por la forma en que compartes ésto, de verdad, me transmites tu ansiedad, imagino que débe ser muy difícil enfrentarte a este tipo de cosas, y sí, seguramente será un día que nunca olvidarás, demasiada adrenalina para un día, a mi me gustaría saber si después de muchas situaciones similares, puedes ser indiferente ante esto.
Saludos
Argentina
I am not so capable to be skilled to set down exceptional stuff like you do but I am trying to pay it back so hoepfully this will give you a grin or make you chuckle or at the very least give you a thought for the day? : If you think nobody cares if you’re alive, try missing a couple of car payments.
Hi my friend! I want to say that this post is amazing, nice written and include approximately all vital infos. I’d like to see more posts like this . – E Cigs – http://www.ecigator.com . . .