De la inocencia se aprovecha cualquier persona. De la confianza, los estafadores.
Así Martha hace entrega del pavo y el señor sale corriendo con el pavo bajo el brazo cruzando la esquina inmediata de la casa de Martha.
Una hora después, aparece la muchedumbre cansados y agitados, de los nueve carros que salieron a coger al ladrón solo regresaron dos… los siete restante se quedaron varados en la persecución, las dos motos la metieron a los patios del tránsito por infringir la ley, de las seis bicicletas, cuatro de ellas quedaron pinchadas por el sobre peso… varias mujeres de las que salieron a ver la persecución, aprovecharon para encontrarse con sus amantes o mozos… y solo regresaron pasada las 9:00 de la noche…
Cuando Miguel regresa a casa, le dice a su esposa: “Nos robaron el equipo de sonido”…”Pero vamos a comer pavo con gusto y gana”…”porque ese pavo esta grande y gordo”… Martha, otra vez con las manos en la cara (y esta vez se desmayó) le dice: “pero tú me mandaste a decir que ya habían recuperado el equipo de sonido… ¿Qué pasó?…” “yo le di el pavo a un señor que tu mandaste”…Miguel, rojo de la ira se tira la mano derecha seguida por la mano izquierda, directas al corazón…pone las dos rodillas en el piso de la sala, y sin decir nada… se desmaya… Martha al ver que su esposo cae al suelo, trata de recogerlo, pero la rodilla de su pierna derecha, gira hacia adentro, el tobillo de la misma pierna se hincha, las pepas centrales de los ojos se le van hacia arriba y cae en una lenta pero controlada caída…controlada por sus manos…fracturándose el dedo pulgar de la mano derecha… Pero eso sí las fiestas la gozaron de lo lindo… como no tenían equipo de sonido, alquilaron un Pick up… con unos decibles tan altos que partían los vidrios de las casas vecinas.
Amigos y Amigas, ¿que reflexión sacan ustedes de este cuento?… un cuento que sucedió realmente…
Por último les cuento, que los ladrones en mi ciudad se paran en las esquinas a escuchar, observar y a planear a quien roban. Esta vez escucharon la conversación de Martha y Miguel cuando decidieron arreglar el equipo de sonido… (Lo que a continuación voy a decir es producto de mi experiencia en estos lugares: “los ladrones escucharon, a Martha y a Miguel, y planearon el robo del equipo de sonido, muchos ladrones en mi ciudad son psicólogos o maestros pedagogos, de la Universidad de la Vida que saben interpretar el sentir, pensar y actuar de la gente y lo aprovechan para robar, estafar e incluso para hacerles el amor a muchas mujeres incautas”).