Historias reales.
Era lógico que el dinero era para la droga de aquella mujer, la cual ya tenía 5 hijos más, todos en muy malas condiciones y seguidos en edad.
Una de sus vecinas, que no puede tener hijos, anteriormente había aceptado a otro bebe por la suma de $ 250.000 pesos; pero aquella vez el deseo maternal sólo le duró tres meses, porque pronto, la mujer que se lo había vendido, volvió para reclamarlo, aduciendo que se había arrepentido.
La joven madre de la tienda, me contó que como ella aún le daba de mamar a su hija, no dudó en ser una noble nodriza para la bebe que la noche anterior había llegado hasta la casa de la vecina, diciendo que la pequeña recién nacida no quería soltar su pecho; y entre otras mujeres más del barrio le dieron ropa,calor y cobijo, mientras la mujer que anteriormente había “comprado” a un niño, esta vez se debatía entre una nueva decisión de hacerlo con la nueva bebe presentada, porque lo más probable es que volviera a suceder lo mismo que aquella vez pasada.
Después de horas, y cuando ya era casi de madrugada, la madre-drogadicta volvió al lugar a preguntar qué habían decidido con respecto a la compra de la nena.
Todas las vecinas y amigas, le aconsejaron a la vecina que no podía tener hijos, que esta vez no lo hiciera, por que luego, volvería a suceder lo mismo.
Yo me dí cuenta que es un modo de operación de la mujer de las drogas, absolutamente actuado y preparado; porque el asunto es ese; vende, cobra, retira y tiene nueva mercancía para hacer lo mismo en otros lugares.
Le pregunté a la chica sobre el CENAME (centro nacional del menor) o informar a la policía; dijo que habían pensado hacer aquello, ya que la mujer de las drogas, en su hogar, tenía a cuatro hijos más de entre 2 y 8 años. Pero el asunto con el tema de informar a aquel centro o a la policía, no terminaría allí, pues aunque el bienestar de aquellos pequeños de seguro mejoraría, el de las vecinas y entorno no; porque las represalias por quitarle a la mujer drogada su “fuente de trabajo”, de seguro serían tremendas.
…”Y una que se esfuerza tanto por los hijos. Pues ya me ve usted; yo aquí traigo a mi hija para cuidarla y poder trabajar…”
Le comenté algunas cosas, que creo que por su mirada la hicieron sentir un poco mejor; compré unas prendas que apenas vi si eran de mi talla y agrado, y luego ambos nos quedamos en silencio mirando jugar a la niña con aquel maniquí sin vida…

Se me ponen los pelos de punta!!! la piel de gallina!!! Triste realidad.
Eso pasa en todo el mundo, pero la indiferencia humana es más criminal que eso y sobre todo la de las autoridades de todos los países que dejan que eso suceda, En el Perú vi. un caso que se podría decir peor que ese y se ven otros mucho peores que el que les voy a contar………cuando regresábamos a nuestra casa por una de las más grandes avenidas veíamos un hombre de buena presencia pero mal vestido parecía un drogadito con un niño en brazos, tendría la edad de mi segundo hijo en ese entonces de 1 año siempre veíamos al niño dormido, mi esposo le daba plata porque daba pena el hombre, pero después al ver que pasaban los años mi hijo ya tenia 2 años y veíamos al mismo hombre con el mismo niño pidiendo limosna y el niño siempre estaba dormido ,a los alrededores siempre estaban los policías de transito y no veíamos que le llamaran la atención, así pasaron los años y ya no lo veíamos hasta que un día volvimos a ver al hombre en la misma calle con el mismo niño ya de cuatro años (me acuerdo muy bien de su pijama) supongo que tenia esa edad ,porque mi hijo ya tenia cuatro años y el hombre lo tenia en los brazos dormido pidiendo limosna, mi esposo enojado le grito y le dijo que le daba al niño y el hombre huyó y comente con mi esposo, que como era posible que los policías de transito durante esos largos años no le quitaran al hijo, ni reportaran a la policía sobre este caso. Un día viendo las noticias habían encontrado un niño muerto junto a un río cuando vi. al niño éste llevaba el mismo pijama y se parecía al niño que ese hombre llevaba siempre dormido……………me sentí muy mal porque nadie ayudo a ese niño y yo tampoco lo había ayudado, quizás, porque estaba tan preocupada por los míos, que les juro que me sentí muy mal y hasta ahora rezo por el alma de ese niño.
Estoy muy conciente de esas cosas. Se pueden ver y sentir a diario. Y despues de el sensible relato que haces… la verdad no se que decir.
Todas estas cosas te dejan con las manoa mas atadas que antes.
Muy buén artículo.
Laín, impresionante historia, colgada de gente humilde que no puede solventar a sus hijos.
Solo con educación sexual puede controlarse la natalidad, de hecho los países pobres tienen mas hijos que los paises ricos.
Por eso estas historias polulan por doquier.
Triste también la historia que cuentas,AMHS, de verdad muy triste.
Creo que todo tema mal vivido, tiene que ver con la ignorancia de no saber o haber aprendido, qué es ponerse en el lugar de los demás, y paradójicamente, no siempre las respuestas están ligadas por intervenir.
Como sea,(y no se de dónde) yo tengo fe en que un día, todo cambiará.
Mil gracias a todos por vuestros inapreciables comentarios.
Un abrazo
Triste realidad, sobre todo en las personas sin educación y/ sin escrúpulos.
Llega a tal grado que te crea una gran impotencia de querer, pero no poder hacer nada o poco para ayudar.
Un saludo.