Después de cinco años de batallar con la enfermedad del cáncer de mi madre, un día todo cambió: ella estaba muy agotada, su cuerpo ya no respondia a los medicamentos y su ser espiritual estaba listo para irse de su cuerpo. Fue un momento devastador para toda la familia, pero era su momento, no había otro, era el momento de irse de esta vida…
Después de cinco años de batallar con la enfermedad del cáncer, un día mi madre, ya no era mi madre, era un ser desconocido, que pedía sin decirlo, querer dejar ya esta vida.
Esta señora ya no era mi mamá hermosa que se arreglaba todos los días para estar bonita, que se preocupaba por sus hijos para saber que están bien, que tenia la casa impecable, que había siempre que comer en la cocina.
Esta señora era una persona sin un destino que seguir, su luz de la vida se le había apagado, y ahora solo era un cuerpo que ya no emanaba vida, quizá solo amor, porque siempre tuvo esa energía indescriptible llamado amor para sus seres mas queridos, aunque ya era muy débil, pero seguía amando.
La noche antes de partir, me toco cuidarla toda la noche, era indescriptible ese momento, tenerla ahí y se te escapa de esta vida, lo único que pude acertar hacer, fue hablarle; le agradecí la vida que me había dado, le dije que había cumplido su meta, que si ya quería descansar, que podía irse, que todos estaríamos bien y que se fuera tranquila; fue un momento puramente espiritual, ahora lo se, mi espíritu se comunico con el de ella, porque su cuerpo ya no respondía.
Al amanecer llegó mi papá a remplazarme y deje el hospital para hacerme cargo de mi propia familia, fue un día normal, era sábado, lo recuerdo bien, un 17 de abril de 1999, estaba haciendo unas palomitas para mis hijos, cuando tocaron a la puerta, eran mis cuñadas, pasaron a la casa y no imaginaba que habían llegado a hacer, les ofrecí palomitas y se veían diferente.
Después de un momento me lo dijeron, mi mama acaba de morir, fue un momento voy a llamarlo ahora “mágico” porque no tengo las palabras exactas para describirlo, al momento de saberlo mi espíritu tomo las riendas del asunto y soltó el hilo de plata que me unía a mi madre, fue un momento difícil, todo era borroso; el echo de que mi madre hubiera fallecido a pesar de tener 5 años de luchar contra el cáncer y de haber estado con ella la noche anterior y de cierta manera ayudarla para que pudiera irse, fue un shock para mi, y no sabia que estaba pasando interiormente, espiritualmente.
Cuando un familiar tan cercano se muere como en esta caso una madre, la cual le dio la vida al hijo, espiritualmente siempre están unidos, existe una conexión, para dar un ejemplo esta conexión son como los hilos de las telarañas pero invisibles para el ser humano, se estiran y no se rompen, que incluso algunos científicos médicos lo han logrado ver cuando fallece una persona y se desprende de su cuerpo material.
Mi ser espiritual estaba preparándose para desprender esta conexión con el ser que acababa de irse al plano espiritual, esta ruptura con los hilos empieza desde el momento del fallecimiento de la persona y puede durar 40 días o años en lograr la total desconexión con el ser querido, por eso duele tanto y cuesta tanto superar la muerte de una madre o de un hijo.
Ese momento ha quedado grabado en mi mente para siempre, yo sentí esa ruptura, en ese momento no sabia que estaba pasando, pero si sientes que algo dentro de ti se rompe y te duele, en el alma, pero si lo sientes; lloré, grité, y no podía soportarlo, tarde como una hora en recuperar mi aliento, en recuperar mi cordura, de entender que había muchas cosas que hacer a partir de ese momento, con el cuerpo y el espíritu de mi madre….
HACE UN MES MI MADRE FALLECIO,ESTABAMOS AFUERA DE TERAPIA INTENSIVA PLATICANDO COMO UN SOBRINO ESTABA LLEGANDO AL MUNDO Y MI MADRE SE ESTABA LLENDO EN ESO SENTI ALGO ELECTRICO EN MI PECHO KE SE DESPRENDIA Y PENSE MI MAMA YA MURIO , A LOS MINUTOS SALE EL DOCTOR A DARNOS LA NOTICIA ES ALGO INEXPLICABLE PARA MI A MI NADA MAS ME SUCEDIO A MI HERMANA NO, MI MADRE Y YO ERAMOS MUY UNIDAS ALGUIEN ME PUEDE EXPLICAR ESO??