Hoy en día comprar no es tan sencillo. Para comprar un simple champú hay que ser licenciado en química y para adquirir una prenda de vestir es imprescindible aprender a ignorar a los vendedores.
-¿Esta no te gusta? Es re-linda?
-Si, pero, ¿la tenés en blanco?
-¿Con qué la querés combinar?
-Con un pantalón azul
-Este color va bárbaro con el azul y a tu piel le va soñado. ¿Por qué no te la probás?
-Prefiero una blanca, así la puedo combinar con todo.
-Entonces te conviene un pantalón negro para usarlo con cualquier color de blusa.
-Pero yo no quiero un pantalón, quiero una blusa.
La vendedora la ignora (salió en versito)
-Acá tengo unos pantalones que están de liquidación al 50% del precio real. ¿Por qué no aprovechas?
-Están lindos, pero…
-Fijáte que con poca plata te llevas dos artículos, un conjunto buenísimo. Y por la blusa te hacemos una pequeña atención. Aprovechá ya
-Pero si todavía no me probé nada…
La vendedora lleva la ropa hacía un probador
-Pasa por acá, y si necesitas algo llamáme.
En el minúsculo probador luego de algunas contorsiones y una posible hernia de disco, la mujer logra ponerse la ropa en oferta. Se mira en el espejo y ve que las mangas le van un poco cortas. Asoma la cabeza fuera del probador y llama a la empleada que sólo tarda 15 minutos en acudir.
-¿Me podés traer la blusa en un talle más grande? Las mangas me van cortas.
- Es talle único, además el botón del puño va desprendido, se usa así ahora, es la onda, ¿viste?
-Me parece un poco justa.
-Te queda genial.
-Además yo la buscaba blanca.
-Ahora blanca no hay, tendrías que esperar al martes que viene que van a entrar las nuevas, pero no a este precio, y la promoción del pantalón termina hoy, el lunes vuelve al precio original. A mi me da lo mismo.
-Qué macana…y la blusa ¿no encojerá?
-Si la lavas a mano y con agua fría no, yo tengo la misma en color café y me dió un resultado súper.
-El pantalón me queda lindo…
-¿pagas con tarjeta o efectivo?
-Tarjeta
-¿Cuál?
-Texpress.
-Con esa te puedo hacer en 6 cuotas sin interés, y te llevas las dos prendas. Dale, no seas tonta.
La clienta se mira en el espejo y finalmente cede.
-Bueno, esta bien…
-Genial, no te vas a arrepentir. Dame la tarjeta.
Hola Marisol. Me gusta mucho como escribís, cortito y al pie. Te cuento que el otro día fui a comprarme una corbata y el tipo de la venta me quería encajar lo que sea, yo quería cualquier cosa menos algo liso o a rayas, incluso estaba dispuesto a garpar de más, pero ni caso, no entendía el sujeto que no queremos la moda o las ofertas, no entra en su marco mental, no piensan…
Muy bueno! tienes toda la razón, estamos en la era del consumismo y nos venden lo que sea como sea. La publicidad hace mella en todos. Te pondré un ejemplo, mi sobrina de 4 años le dijo a su madre que para no hacerse vieja vendían unas cremas para la cara.
Un saludo!