Cómo conseguí el vestido y el salón.
Después de cuatro años de convivencia y muchas idas y vueltas, mi pareja y yo decidimos casarnos, sin ninguna razón específica o similar.
Como única encargada de organizar la boda en menos de 3 meses, tuve que tomar muchas decisiones, aunque mi novio, claro, participó.
Así que aunque al comienzo iba a ser una comida en casa de mis padres con 30 amigos, ahora es una fiesta de 100 personas, en un salón, con servicio de catering, discoteca, mozos, etc.
El dinero con el que contamos (incluidos dos préstamos que vamos a pedir y que la luna de miel es un regalo) apenas alcanza para la boda, y es más o menos la mitad de lo que suele costar una boda de un perfil un poco más alto (de hecho la boda de mi hermana costó el doble de lo que yo cuento, y fue con muchos ahorros).
Yo no quiero una boda por iglesia, pero quiero un vestido acorde. Así que salí a la caza del vestido perfecto. No tengo una idea fija ni de color, ni de formato ni modelo, sólo sé que será largo, debe ser elegante pero simple, ya que toda la boda será así… y sé que será amor a primera vista: en cuanto lo vea, sabré que será el indicado.
No encontré nada que me convenciera en varias boutiques que visité, ya fuera el precio, el modelo (aunque sean hermosos, mi figura no puede llevar algunos modelos sin que la gente se ría), y sobretodo, no me enamoré.
Así que empecé mi búsqueda en internet. Visité algunos sitios y como lo que busco es en realidad algo sencillo, no entré a los vestidos de boda directamente, sino a lo que se llama “Prom”. Encontré vestidos muy hermosos, de bellos y elaborados diseños a precios que aun para una novia sudamericana no eran exorbitantes.
Pero ninguno me enamoró.
Luego visité eBay, con resultados similares. Pero al día siguiente visité el sitio CyberGown y como tiene una forma de seleccionar vestidos según rango de precios puse el rango de lo que puedo pagar.
Y allí estaba. Lo vi detenidamente, agrandé la foto, miré los detalles, su sobria elegancia, pero aun ideal para alguien joven… Me vi enfundada en él, y aunque no suelo usar ese tipo de modelos (es un strapless tubular, de formato sirena), simplemente me enamoré.
Hoy fui a ver algunos salones de la zona. El primero es muy grande pero hermoso, hasta con escenario de teatro incluido. Pero es prácticamente un 15% de nuestro presupuesto. Así que se me vino el alma al piso.
Luego fuimos (digo fuimos porque mi madre es quien me está ayudando) a otro. Este cuesta la mitad del primero, pero es un poco justo para la cantidad de gente. Finalmente mi novio lo fue a ver, y aunque no lo convenció mucho, yo sí lo convencí (y el precio también).
Próxima entrega: Money, Money, Money…
Cómo organizar una boda en tres meses con dos mangos con cincuenta y no morir en el intento 1
Menudo berenjenal es organizar una boda. Eso de que es “para toda la vida” es por no meterse otra vez en un lío como ese. La mía la montamos en poco más de dos meses y quedó de cuento de hadas. Y sin pasarnos de presupuesto.
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