Francisco Roca.
Fue un día increíble, un miércoles a la noche fui a la bombonera con mi amigo Tomás, a ver a nuestro equipo, Boca Juniors que se enfrentaba al San Pablo de Brasil por la Copa Sudamericana.
Era la primera vez que iba a un estadio de fútbol de un quipo de primera división. Llegamos a la cancha 30 minutos antes de que empiece el partido, el estadio estaba que reventaba, había más de 45 mil personas, con lo que tuvimos mucha suerte al conseguir una muy buena ubicación en la popular enfrente de donde se encuentra la 12(barras bravas de boca).
En el momento que los jugadores xeneizes salieron al terreno de juego la gente comenzó a cantar y cantar sin parar. Según Tomás, quien ya concurrió a la chancha varias veces, nunca presencio un aliento de los hinchas, como en el de esta noche.
Ese día terminaría ganando Boca 2 a 1, dejándonos a Tomás y a mí, afónicos de tanto alentar.
Lo encuentro un poco pobre el comentario.