Problemas del embarazo en la adolecencia.
-No inventes, ¿me lo juras?
-Jajaja, sí como ves… el domingo la vi en el tianguis. Yadira me dijo que tiene 3 meses…
- Que mensa… por lo menos se hubiera esperado a terminar la prepa, ¿crees que deje la escuela?
-No sé, pero que le diga adiós a su cuerpo casi perfecto, jajaja.
-Jajaja, es que…no lo puedo creer, tan santita que se veía…y que sale con su domingo siete…pobres de sus papás, otro niño que mantener.
Escuché que platicaban dos muchachas cuando salía del baño de mujeres, en el primer día de escuela después de las vacaciones de semana santa y pascua, ya toda la escuela sabía que Karina tendría un bebé, y es que era imposible no notarle vientre, aún debajo del enorme suéter que se había puesto, quizás para disimular un poco.
Karina esta en mi salón, y debo decir que todos quedamos muy sorprendidos cuando notamos el embarazo, al principio nadie hablaba del tema, en realidad por miedo a de alguna forma hacer comentarios que la lastimaran, pero después de unas semanas ya hasta se ha planeado un baby shower.
He notado que Karina es un poco discriminada, algunos maestros y alumnos la miran con asombro y desprecio; como si estar embarazada fuera pecado mortal, muchos se alejan como si se tratara de alguna enfermedad que se adquiriera con solo pasar a su lado, las mujeres no pueden evitar mirarla con cierta alegría de que su cintura perfecta desaparezca un poco más cada mes.
La tachan de tonta, y descuidada; y es que ver a una alumna embarazada asistir a clases, es algo nuevo en mi escuela, muchos nos preguntamos porque habiendo tanta información sobre sexualidad y preservativos no se cuido, no sabemos si ella planeó estar embarazada o no, pero para muchos de nosotros es mejor prevenir que amamantar y sobre todo a los 16 años. Sin importar si fue un error o fue planeado, Karina decidió terminar la prepa.
Hay personas que nos preocupamos por ella, en la clase de arte, el profe nos convenció de ayudarla.
Para demostrar que nos importa su embarazo, La semana pasada Mariana, le llevó unas tabletas de ácido fólico, otras compañeras llevaron ya ropa y zapatos para el bebé, folletos y libros sobre los cuidados en el embarazo, y algunas veces otros compañeros se ofrecen para llevarla al médico, Karina no puede evitar soltar una que otra lagrima cada que le preguntamos si esta tomando sus vitaminas y visitando al médico, creo que nunca imaginó que recibiría tanto apoyo.
Aunque todavía hay muchas personas que no la aceptan, hay todavía más que la apoya y defiende.
Todos estamos preocupados y al pendiente de sus cuidados, me da gusto porque esto nos ha unido como grupo, y nos hemos acercado más, creo que el bebé que espera Karina ya es de todos.