Cómo ha crecido esta modalidad deportiva en el automovilismo en general y cómo hace notar su presencia en nuestra vida diaria.
En las dos últimas décadas, aproximadamente, se ha notado un incremento exponencial en el interés general por la práctica de drifting en el mundo automotriz. Numerosas teorías se pueden encontrar acerca de cómo nació esta modalidad deportiva que hoy en día es tema de películas, dibujos animados, juegos de video, etc. El posible origen de este modo de conducir es digno de un artículo en si pero no estaría demás mencionar que entre los posibles orígenes se mencionen a Japón como país clave en esta modalidad (TOUGE) a la vez que los pilotos de rallyes tienen cierta influencia en el concepto de origen. El concepto de drifting aparte de considerarse como un estilo o modo de conducción, también se considera como una rama o disciplina deportiva.

(Fotografía tomada en el autodromo Mobil 1 en Santo Domingo, República Dominicana: miembros del Club Dominicano de Corredores de Drift (CDCD) en plena acción en la
pista. Cortesía de Lucas Gomez)
El drifting ha crecido de manera descomunal entre los fanáticos, a tal punto, que se pueden presenciar numerosas películas que se basan en la modalidad. Un ejemplo de esto es el popular caso de”The Fast and the Furious: Tokyo Drift “(llamada Wild Speed X3 Tokyo Drift en Japón), cabe destacar la serie de anime y al mismo tiempo la película de Initial D como un buen ejemplo de este tipo de conducción y del genero en si. Estos son unos ejemplos sencillos de cómo se puede ver en los medios la influencia de dicha practica, sin contar los comerciales de neumáticos o de juegos de video como también la publicidad de productos y empresas que se dedican al “tuning” ofreciendo piezas y servicios para aumentar el rendimiento deportivo de un automóvil.
Hoy en día podemos apreciar competencias profesionales o aficionadas de drifting en casi cualquier país. Japón al parecer fue pionero en este tipo de eventos, Estados Unidos también cuenta con sus competencias profesionales y en gran parte del mundo se practica de manera amateur y profesional aunque en esta última es menos propensa en países subdesarrollados debido a los altos costos por competición y el presupuesto de los participantes. En Japón se realizo el evento pionero de este tipo con el primer campeonato de drifting llamado D1 Grand Prix, abreviado en sus siglas como: D1GP aproximadamente en el año 2000. Podemos seguir con Estados Unidos y su Formula D donde la “D” quiere decir “Drift”, inaugurado en el 2004 aparentemente, estos eventos son grandes exponentes del drifting como disciplina deportiva y de manera profesional. Al mismo tiempo estos eventos demuestran que tanta popularidad ha alcanzado la práctica de drifting en la actualidad a nivel mundial.

(Fotografía tomada en el autodromo Mobil 1 en Santo Domingo, República Dominicana: miembros del Club Dominicano de Corredores de Drift (CDCD) en plena acción en la pista.
Cortesía de Lucas Gomez)
El impacto del drifting también se ha hecho notar en el mundo de los videos juegos, tanto como en las consolas caseras (Nintendo, Sony playstation, Microsoft Xbox, etc) como en las computadoras personales, y a menudo en maquinas de Arcade. Dentro de los juegos para consolas y PC podemos mencionar Race Driver: GRID, Tokyo Xtreme Racer DRIFT, Gran Turismo, Forza Motorsports, Live For Speed y algunas entregas de Need for Speed para mencionar algunos de los juegos mas populares en la actualidad.
Para finalizar, los automóviles preferidos (y convenientes) para esta práctica son los RWD o tracción trasera, y entre las marcas automotrices que predominan para este tipo de actividad se encuentran las japonesas Toyota y Nissan, sin embargo Mazda, Honda, Subaru y Mitsubishi también son aceptadas aunque en menor medida comparadas con las otras, especialmente subaru y Mitsubishi por el tipo de tracción que utilizan los mejores coches de estos fabricantes (Tracción integral). Hablando fuera de Japón, se utilizan a menudo provenientes de Estados Unidos coches de Dodge, Pontiac y Ford como los preferidos por los pilotos.
El fenómeno del drifting aun continua expandiéndose, al parecer el drifting ha llegado para quedarse. Solo nos queda disfrutar de esta practica ya sea viéndola como espectadores o practicándola como pilotos, siempre y cuando se haga con toda la seguridad y responsabilidad posible.