El fútbol mexicano parace haber caído en un conformismo y no sólo de sus jugadores y de sus directivos, quienes buscan en el vasco Aguirre encontrar a su salvador. Lo cierto es que cada día decae más y las arcas de la federación de fútbol aumentan. Lo más crítico es el conformismo de los aficionados, quienes tienen que esperar 17 jornadas para empezar a ver verdadero fútbol.
Por si fuera poco, los boletos de la final los subieron a más del 100 por ciento, algo que no se vale; el aficionado merece respeto, pues sin ellos el fútbol, no seria nada.
Sin duda, la culpa es de todos que nos conformamos con ver un partido de fútbol, un partido de fútbol donde un equipo se luce una semana y a la próxima no es ni la sombra de lo que fue; el torneo debe de modificarse y mejorarse, pero no para ganar solo mas dinero, sino para contar con futbolistas capaces de entregarse en cada partido, y no nada mas cuando tienen ganas de jugar, si las liguillas desaparecerán y se hicieran dos torneos cortos con campeonato de invierno y de apertura, donde el campeón sea solo el primer lugar, los lugares para la libertadores se podrían jugar entre los cuatro primeros lugares de los dos torneos. En contraste si bajaran dos o tres equipos por jornada, la competencia seria mas reñida.
En fin es hora de que todos aquellos que seamos aficionados al fútbol, seamos menos conformistas, mas exigentes y que al fin se nos de fútbol de calidad; tenemos las cualidades para ser una verdadera potencia mundial, pero no podremos si las cosas siguen siendo así.