Florentino Pérez, presidente del Real Madrid, acaba de romper la barrera del sonido en lo que atañe al traspaso de jugadores entre equipos a nivel mundial.
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Mantenerse en la élite del fútbol mundial implica tener jugadores de calidad y competitivos. En la lucha por los títulos europeos y competiciones nacionales propias, la diferencia de ser campeón o no serlo puede marcarlo tener encima jugadores extraordinarios. Albergar a cualquiera de estos “cracks”, como se les suele denominar en la jerga deportiva periodística, conlleva una inversión de dinero descomunal, aunque los entendidos en finanzas expliquen que al ser figuras mediáticas, aparte de deportistas, su mero nombre y figura en el mundo del marketing publcitario ya enjuga el capitar invertido casi en el mismo año, generando beneficios en las temporadas siguientes. Ya se sabe que el fútbol es má espectáculo que deporte en los últimos tiempos.
Pues bien, la contratación de uno de estos astros mundiales del fútbol acaba de hacer añicos el mercado del verano de traspasos. Cristiano Ronaldo, el considerado actualmente como el mejor futbolista de la generación actual, va a abandonar el Manchester United para marcharse al Real Madrid por la escalofriante cifra de 96 millones de euros.
El propio club británico así lo confirma en su propia página web. En ella, el Manchester United entiende que la cifra es irrechazable y de récord mundial, asimismo como que “a petición de Cristiano Ronanldo, que nuevamente ha reflejado su deseo de marcharse del club, y más después de haber mantenido una discusión con el representante del jugador, el United ha acordado autorizar al Real Madrid a hablar con el futbolista”.
El Manchester enfatiza que estas negociaciones tendrán su punto culminante para la fecha del 30 de junio, y hasta entonces declina realizar más comentarios referidos a dicho traspaso.
Cristiano Ronaldo es conocido por su propia “marca registrada” de CR7.