Cada año que comienza es como un cuaderno nuevo para estrenar. Queremos llenarlo de cosas interesantes y diferentes, nuevas cosas para aprender y además queremos que sea muy organizado. Pero… ¿siempre logramos terminarlo así?
Como cada comienzo de año, todos nos fijamos metas. ¿Pero qué hay detrás de ello, por qué decimos “quiero hacer esto” o “me gustaría lograr aquello”?
Comentarios como estos y otros, abundan cada fin de año en todas partes del mundo.
El cambio de calendario es mucho más que un convencionalismo arbitrario: es una oportunidad de volver a creer que podemos alcanzar nuestros sueños.
Finaliza otro año más en el calendario de nuestras vidas. Algunos celebran, otros lamentan y lloran, otros sufren. Lo cierto es que todos vivimos en el mismo planeta. Compartamos, reflexionemos, ayudémonos…
Ante un panorama que nos pintan infernal para el próximo año, sólo puedo decirles que esperen y desearles lo mejor.