content top

Transformaciones en el arte: Benjamin, Quignard y Gómez Isla

Pérdida del aura de la obra de arte, influencia de los medios masivos de comunicación, politización del arte y estetización de la política. Breve síntesis de las obras de Benjamin, Quignard y Gómez Isla.

Con el concepto “confusión entre arte y vida” refiere al “concepto ampliado de arte” que llevo a extender las experiencias plásticas a todos nuestro ámbitos de la vida cotidiana., la invasión de la articidad sobre los objetos de consumo y de uso cotidiano, al acortamiento de la distancia, cada vez mayor, entre Arte y Vida. Al haber llegado al punto en que el arte termina diluyéndose de tal forma en lo real, que llega a confundirse íntegramente con el. Desde esta óptica, hoy, cualquier acto cotidiano inserto en el mundo de la vida, por el hecho de haber sido realizado por un artista, es susceptible de convertirse en un acto estético, por mera voluntad de su creador.

A partir de esto el autor piensa: si el arte se ha rebajado al nivel de la banalidad de la existencia, quizás ya no sea arte como tal. Porque si hasta ahora la función del arte suponía una forma de contemplación mediante la cual éramos capaces de trascender nuestras miserias cotidianas, de elevarnos espiritualmente sobre la monotonía del vivir diario, esta función ha cambiado, entonces se puede hablar de un “nuevo arte”. Esto lleva a Gómez Isla a preguntarse acerca de cual será la función del arte en el futuro

En relación “Al fin de lo estético” El autor dice que: a partir de la segunda mitad del S. XX, con la aparición del informalismo y el Pop Art, así como la irrupción de los medios masivos de comunicación como parte de la realidad artística, se ha trastocado definitivamente el sistema de valores, lo que anuncia el agotamiento de la estética. Habla de una estetizacion banal, sin compromiso, proveniente de la cultura de masas, donde una obra no requiere ser excelsa para ser considerada como tal, sino ser “estéticamente” aceptable dentro de los cánones del diseño publicitario del momento. Quizás el deseo de salpicar con esta estatización a todos los ordenes de la vida sea lo que augure el fin de toda estética posible.

Un ejemplo cercano a nuestra realidad cultural, en que se observan algunos de los fenómenos descriptos por los autores.

Un ejemplo es la influencia que tienen algunos programas de televisión con un alto poder de llegada a la gente, debido al empleo imágenes impactantes (escenas eróticas, cuerpos desnudos), al morbo (continuas peleas, imágenes de personas enfermas o con discapacidades) y la excusa de un fin beneficio a modo de “golpe bajo” a los sentimientos de los encantados espectadores, que en actitud ociosa consumen el show.

Este tipo de programas ha generado el fenómeno de que personas sin preparación alguna, ni talento, se aventuren a grabar discos o a escribir libros, a veces a modo de broma, aprovechando para su difusión, la popularidad del programa y valiéndose de algún escándalo mediático, que es lo que se consume masivamente.

La difusión mediática lleva a que lo que hacen estas personas se convierta en éxito, que “todos” conozcan su “obra” y que muchos la consuman. Así reconocemos como “músico” o “escritores” a estos personajes (cuyas obras nacen sin Aura, porque no están hechas para ser tocadas en vivo en un concierto, no tienen un aquí y un ahora) y no nos enteremos del trabajo de personas que de verdad dedican su vida y buscan la belleza en lo que hacen, no nos enteramos porque aunque estén a nuestro alrededor, no vamos a buscarlos, sin salir de casa consumimos lo que nos llega por la televisión.

Un ejemplo concreto en relación a esto es el hecho de que haya muchísimas personas que conocen quien es Iliana Calabró y sus canciones, y no tengan ni idea quien es Liliana Herrero o el Cuchi Leguizamón.

2
Liked it
Etiquetas: , , ,
votar


Leave a Reply