La vida nocturna y la frivolidad, prepotencia y autosuficiencia de los jóvenes que lo tienen todo.
ESCENA 1. LA CASA DE MARTA.
Narrador.- Es una calurosa noche de un viernes de julio en la Ciudad de México. Marta -una joven de 23 años- se prepara para salir con sus amigas Sofía y Paula para el rito semanal: su salida al Kosovo, el antro de moda, al norte de la Ciudad. El teléfono suena en la casa de Marta, ubicada en una exclusiva zona del sur de la Ciudad. Es Sofía. El papá de Marta, Roberto, contesta el teléfono.
Roberto.- Bueno
Sofía (por teléfono) .- ¡Hola Señor! Habla Sofía. ¿Puedo hablar con Marta?
Roberto.- ¡Hola Sofía! Espérame un momentito.
¡Martita! ¡Te habla Sofía! (Gritando)
Marta.- ¡Ya voy papá!
(Contestando el teléfono) ¡Ya contesté! ¡Gracias!
(El papá de Marta cuelga el teléfono)
Sofía.- ¡Hola Martuchis! ¡¿Ya lista?! ¿A qué hora nos vamos? ¿Ya hablaste con Paula? ¿Vamos a pasar por ella?
Marta.- ¡Ya vámonos! ¡Te estoy esperando! ¡Estoy lista desde hace dos horas! ¡Me habló Paula y dice que nos alcanza en el Kosovo! Va a ir Pepe y va a llevar a su amigo ese con el que siempre anda.
Sofía.- ¡Qué bueno! A mi me fascina uno de los amigos de Pepé. Creo que le dicen el Monchis. ¿Ya sabes cuál es?
Marta.- Creo que si, uno bajito, morenito y tipo como musculoso ¿no? ¡Te digo! ¡Pepe siempre anda con él!
Sofía.- Si, exacto. ¿A poco no está mono?
Marta.- No sé. Yo solo tengo ojos para Raúl, y desde que se fue a estudiar a Londres ya estoy así como que desesperada por que regrese.
Sofía.- ¡No seas payasa Martuchis! ¡Habiendo tantos galanes allá segurito te ligas a uno! ¡No te preocupes! ¡Yo misma me encargo de encontrarte a alguien!
Marta.- ¡Ya! ¡No te aceleres! Bueno, ¿a qué hora pasas por mi?
Sofía.- Salgo en cinco minutos para allá. Llegaré en una media hora. ¿Está bien?