El debut de este gran artista chileno, tan esperado por muchos, ya comienza a irrumpir en el escenario musical.
Beto Cuevas es uno de los artistas más emblemáticos y completos que han salido de estas tierras australes. No es sólo un cantante, sino compositor, diseñador, actor, pintor, etc., etc., lo que da cuenta de su genuino amor por el arte e inquieta creatividad que lo ha llevado a ser uno de los personajes más reconocidos a nivel latinoamericano.

Su nuevo disco titulado “Miedo Escénico”, es su debut como solista. Alrededor de tres años le llevó escoger las canciones que serían parte de su nueva incursión y su nueva etapa como músico. Y lo hizo con creces, ya que esta nueva creación da a conocer una faceta que pocas veces se le ha visto: la faceta de la vulnerabilidad y emocionalidad en su mayor expresión. Esta faceta la expresa de la siguiente manera: ”pienso que la gente se siente identificada porque es un disco más personal en términos de temática, más emocional. Creo que reaparezco, en la escena musical, mucho más humanizado a través de mi propia vulnerabilidad. Quizás con La Ley, tanto las temáticas como las formas de presentarlas eran mucho más heroicas. Eso, por un lado, podía ser merecedor de la admiración de algunas personas, pero otras nos podían quizás mirar con cierto escepticismo” (Diario La Segunda, Chile).
De esta misma entrevista, cuenta cómo fue la realización de las melodías y sus canciones, sin ningún tipo de influencia actual: “mi sello me mandó una caja llena de discos de lo que había estado sonando en los últimos años, en las radios, en Latinoamérica. No la abrí y respetuosamente les agradecí, pero les dije que no quería escuchar nada porque no quería contaminarme con la actualidad, no quería sonar a tendencia. Quería tratar de hacer algo que fuese honesto, entendiendo que no estoy inventando la rueda al hacer un disco de canciones. Mis influencias, finalmente, son todas las cosas que he escuchado desde niño, desde Elvis y los Beatles, y tantos grupos que me gustaban en los ochenta”.
El disco no tienen ningún tema de relleno, ya que son todos de gran calidad y demuestra que los años invertidos en este proyecto no fueron en vano. Su single “Vuelvo” suena fuertemente en las radios y ya comienza su despegue propio en el ambiente musical. Pero canciones como “Un minuto de silencio”, “Háblame”, “La historia que nunca vamos a contar”, “Mi única verdad” y “Mañana”, son definitivamente sorprendentes y llenas de emoción, que tienen melodías melancólicas que incluso suenan a autorreferencias, pero eso es algo que difícilmente se sabrá, sobre todo una parte de la penúltima canción que dice “… y las mentiras que tuve que cantar…” ¿A qué canción(es) específica(s) se referirá?
Un disco imprecindible para los fanáticos, y absolutamente recomendable para el público general.
Eso es todo por ahora, ¡adelante estudios!