Los múltiples procesos ocurridos en la difícil tarea de aprender y enseñar música.
Como la etimología de la palabra lo indica,el vocablo aprender proviene del latín apprehendere que significa adquirir el conocimiento de algo por medio del estudio o de la experiencia ; otra acepción es tomar algo en la memoria. De estos dos significados,podemos extraer para lograr desentrañar nuestro análisis,tres vocablos que modelan el concepto al que queremos llegar: estudio , experiencia y memoria.
Si bien estos tres elementos deben estar presentes en todo proceso de aprendizaje,en la música, adquieren un matíz muy particular y se combinan con otros términos que acaban siendo privativos del hecho musical específicamente. Estudiar mùsica conlleva a asimilar un nuevo lenguaje con sus códigos y sus reglas propias. Como todo arte,la música, tiene como principal testigo de ejecución y concreción del hecho a la experiencia; esta es la mediadora entre el arte musical como hecho cultural abstracto y el fenómeno dinámico y vital que es en sí la música. La obra musical no exíste en sí en todas sus dimensiones hasta que no es ejecutada. Aquí el concepto de experiencia lo ligamos al de reproducción de obras musicales. Si vamos al tercer vocablo nos encontramos ya con un término aún más general en su definición. Según la psicología,la memoria es una parte conformante o mejor dicho un elemento de la inteligencia. Pensando en la música y en los procesos de adquisición y de instrucción,la memoria es la carpeta de registro y también la testigo de como un individuo recepciona,aprehende reproduce,comunica,crea y recrea un producto artístico,ya sea propio o de otra persona.
Cada ser humano es un conjunto,un gran cúmulo de vivencias, de hábitos y de diferentes modos de caracteres.
Cada persona,viéndola como receptora-activa del proceso de aprendizaje musical, va a dirigir y procesar la información recibida según su historia de vida personal y también así dependerá del modo utilizado en la transmisión de dicho conocimiento.
Asimismo, según mi juicio, debe ser tomada en cuenta la personalidad y la sensibilidad ante el trato alumno-profesor.
Dado que para poder acercarnos a algo desconocido debemos partir de lo conocido,es de suma importancia tener en cuenta la individualidad del alumno y saber antes de empezar a enseñarle: que conoce,como lo conoce y como el transforma lo que conoce. Así mismo,no menos importante es favorecer un clima de trabajo ameno y hasta ligado al buén humor. Una persona que se encuentra en un estado de bloqueo emocional provocado por un trato distante por parte del educador,no va a poder captar con claridad los diferentes contenidos y conceptos que el maestro o profesor imparta.
Antes que todo conocimiento teórico estuvo el hecho pràctico ocurrido,al que posteriormente se lo analizó,reglamentó y ordenó para así luego poder ser enseñado. Si prestamos atención a esto que señalamos,diríamos que si nos olvidamos del primer impulso intuitivo en cualquier proceso creativo,condenamos al arte a perder su nudo o germen de exitencia. La intuición ,lejos de ser menospreciada deber ser valorada como un halo de luz,de contenido equilibrado y puro,que nos permite partir desde algún punto y así evolucionar y hasta algunas veces en su totalidad crear sin interrupciones provenientes de la imperfecta razón humana.
Muy interesante tu texto sobre la enseñanza-aprendizaje musical,muy didáctico aún para neófitos como yo en materia musical,lo mio dentro de la expresion artística es la fotografía (http://www.flickr.com/photos/eternauta7/) y la literatura,basada principalmente en la investigación história. Me encantaría saber algo mas de tu rama dentro del arte,ya que sos la primer persona que conozco que cultiva la música y la literatura al unísono.
Un cordial saludo. Daniel