The Bank Job. Una deliciosa sorpresa para una película sin demasiada publicidad.
¿Quién no desea robar un banco?
Película entretenida desde el comienzo, con guión sólido, buena filmación, con actuaciones limitadas, pero bueno…uno va a ver una de robos.
Jason Statham el The Transporter le pone la cara de madera anodina que tiene a este film, pero bueno…es lo que hay.
El poeta berlinés Bertolt Brecht decía que no hay nada malo en robar un banco, lo verdaderamente inmoral es fundarlo.
En vista de los acontecimientos económicos mundiales cuánta razón tenía el alemán, por lo tanto uno disfruta doblemente el robo a un banco sin violencia.
En base a supuestos hechos reales, aunque lo único real es que se robó el banco Lloyd de Londres en 1971, lo demás parece decoración de libreto.
Un robo clásico para llegar a la bóveda haciendo un coqueto túnel, con sorpresas de por medio.
Éxito en el hurto, reparto de botín como caballeros, separación con cada uno por su lado y ahí comienza la violencia que no es poca.
Se mete el gobierno inglés, el servicio de inteligencia MI5 y MI6, la policía, la mafia de cabarets, políticos y policías corruptos y de los honestos y por si esto fuera poco la realeza aparece en forma de princesa.
Siempre es necesaria una vuelta de tuerca, un poco de amor, sexo y algo de violencia para el éxito de una historia.
Sea como sea el film es entretenido, sólido, ameno, altamente recomendable.