Saramago ha escrito uno de mis libros favoritos, en el que denota la crueldad de los hombres. Ahora, gracias a la obra la historia se adapta a la pantalla grande y junto a Gael García Bernal nos contarán la historia de una ciudad en ceguera total.
Si bien en si la enfermedad es una metáfora, quedarnos ciegos así sin previo aviso, tan de pronto, es inverosímil, pero en verdad así estamos todos, ciegos; cegados en nuestros mismos intereses, en hacer lo “correcto” dañando tal vez al de alado; es cierto, todos tenemos que comer y asegurarnos de llevar el pan a la mesa, pero que pan mas duro y que café mas amargo si lo que llevamos es a costa de joder al prójimo. Seguimos aferrados a la idea de que el fin justifica los medios dejando a un lado los valores éticos por la “costumbre étnica”, asimismo nos volvemos en un circulo vicioso y mal intencionado por parte de todos, sí, todos, tú, yo, el de alado e incluso con el que estas platicando en el messenger. Estamos ciegos y los pocos que aun conservamos el panorama nos hacemos de una vista blanca y lechosa, y mejor ya ni hablemos de los sordos que esos si, ni dios padre los salva.
Entre tanto vivimos, despertamos al día para ir a trabajar, poco o mucho, seamos estudiados, eruditos o analfabetas; dejamos a un lado rasgos de nosotros, y hablo de un “nosotros” de conjunto, seguimos siendo uno; y como dirían los Mago de Oz: “estamos ciegos, sordos y desheredados” entre hombres y por dios.
Vemos como encierran a los cieguitos en un sanatorio, dejándolos al olvido mientras las agrupaciones que afuera se encuentran se va inmolando a la enfermedad, y a las continuas miradas de la sociedad. Dentro del nosocomio se va erigiendo una sociedad, donde la ley del más fuerte es la vencedora y los hambrientos son la plebe, nos narran igual el hecho de que se empiezan a dar casos de bestialidades y masacres, que generalmente sólo son vistas en películas para estos protagonistas; todo se vuelve ruin, mujeres violadas, cuerpos a medio enterrar, apeste, excremento humano entre humanos, hambre y una melancolía y un desdén, que el mismo Saramago te hace imaginar y te hace participe de todo esto.
Sin lugar a dudas esta es una obra especial, redacta la vida de desconocidos que aprenden a ver con los ojos cegados, y por eso mismo Saramago recibió el Nobel de literatura por parte de la Academia. Recomiendo ampliamente esta obra lírica, y verán que uno se ve reflejado en alguno de los personajes y, de cierto modo nos ayudará a entendernos mas como personas y como sociedad grupal si se me permite decirlo así, una sociedad que en conjunto trabaje para un bien y un interés general.
Y entre tanta reflexión hay una frase que me dejó frío, y cautivado por una razón que vemos a diario entre la inmundicia a la que llamamos mundo.
“Si no somos capaces de vivir como personas, hagamos lo posible para no vivir enteramente como animales”. (José Saramago)
Y este señor tiene toda la razón, y creo que es una frase que envuelve al libro y lo sintetiza, y margina la decencia que creemos que hay en nosotros.
Como consejos les recomiendo leer el libro tranquilos y sin prisa, y si pueden leer los capítulos dos veces seguidas sería mejor.
Les encomiendo igual que no cometan el mismo error que este autor, ya que al leer el libro se encontrarán con puntuaciones y detalles ortográficos poco usuales, y se les antojará decir que el autor no sabe redactar, pues no, el señor Saramago sabe muy bien de su trabajo y es el estilo y sello característico de el mismo.
Espero y les agrade la obra realista, cruda, con un desenlace bueno y con un nudo más que interesante.
Quiero comentar igual que he relegado los detalles del trabajo de Saramago intencionalmente, para que usted lector mío pueda disfrutar el libro por usted mismo, y compruebe sin un conocimiento detallado lo que la obra tiene que decirle.
Lean la obra y pues comenten sobre esta y no se olviden de checar la cartelera para ir a ver la cinta.
No vi la película pero las críticas no fueron muy buenas. No siempre es fácil adaptar un texto literario para el cine.