Los años que perdió están plasmados en sus pinturas, junto a todos los juguetes que le hubiera gustado haber tenido. Todas esas cosas que no gozó están en sus cuadros, como símbolos, como en sueños de niños.
Joan Miró vino al mundo en 1893, en Barcelona. Su padre era un joyero que tenía su futuro ya planeado; iría a la universidad para luego dedicarse a vender anillos y joyas. Pero Joan, que era muy tímido, pensaba en otras posibilidades para hacer en la vida.

Fue un niño de un desarrollo bastante lento, era más bien un soñador. Y fracaso, por desgracia, en sus estudios. Nunca termino de hacer la enseñanza secundaria. Después se inscribió en un instituto comercial con la finalidad de aprender contabilidad, pero nuevamente le fue muy mal.
Su único interés era la pintura, para lo cual comenzó con unas lecciones por la noche, con un entusiasmo que se parecía al delirio. Me lavaba las manos antes de asistir a clases, dijo una vez, pero aun así se sentía muy inepto para esto. De todas maneras, una noche le informo a su familia que el quería ser pintor. Su padre no solo no le creyó, sino que se rió sonoramente de el. Posteriormente lo obligo a salir de la escuela de pintura y le consiguió un trabajo de tenedor de libros en una tienda, pero Joan fracaso nuevamente.
Súbitamente ocurrió un accidente que arreglaría su vida para siempre. El joven aprendiz de pintor sufrió un ataque a los nervios, mas una fiebre producto de un tifus que lo conmino a estar en la cama aproximadamente dos meses enteros. Cuando logro levantarse, estaba convertido en un esqueleto y la tez verdosa. En ese momento su padre dejo de insistir con sus ideas y le comunico que podría hacer lo que quisiera, y si deseaba, podría dedicarse a la pintura. Irónicamente es que por el camino de las artes y no el de la joyería, Joan Miró logro ser lo que su padre anhelaba para el, trabajador, respetado y muy rico.
En 1919 el joven Miró llego a Paris, centro mundial de las artes y las letras, un mundo en constante revolución. De ahí saldría la verdadera personalidad del pintor, todos sus sueños, todos sus instintos junto a sus demonios y a sus ángeles. Era precisamente esto lo que Joan estaba buscando.
Gracias por traernos un poco de la vida de tan maravillosos personajes artísticos.saludos.
Excelente mythos
Miró es mi pintante favorito (para seguir con el humor que hacía Miró entre cantor y cantante)la gloria de sus colores y formas siempre llena mi alma
Un abrazo
¿Por qué será que los grandes genios, jamás terminan nada antes de ser genios? Además de que se menosprecian bastante. Es como un prototipo.
Gran ícono Miró; más no tanto del gusto de Laín, en cuanto a su arte.
salu2, y aprendí algo más sobre el pintor.Gracias Mythos.
Me gusta la obra de Miró, pero qué vida tan extraña la de los pintores y artistas en general ¿por qué será?