El arte en Roma.
El arte de Roma es heredero de Grecia. La pintura mural adorna las casas creando paisajes que cubren las paredes, a veces ampliando ilusoriamente el espacio con columnas y lejanas vistas marinas o campestres.
En Pompeya, ciudad que fue supultada al igual que Herculano por la erupción del volcán Vesubio, se han conservado numerosas pinturas y mosaicos donde figuraban peces y aves que adornaban frecuentemente los pavimentos de entrada de las casas.
El retrato es uno de los temas más abordados no solamente en pintura sino también en escultura. Esto tiene que ver con el nuevo culto a la personalidad, algo desconocido en el arte clásico griego. En ese entonces las obras de arte eran encargadas por el Estado y erigidas en honor a los dioses o como una idealización de la figura humana considerada estéticamente. En Roma se conmemora a los antepasados, se exalta a dignatarios o simplemente se quiere perpetuar la propia imagen.
La pintura no sólo sirve para la decoración de edificios sino también como mensaje propagandístico de militares, mandatarios o comerciantes.
Sin embargo, a pesar del gran auge de la pintura y escultura, éstas siguen siendo consideradas como artesanías y la situación de pintores y escultores estimada muy por debajo de los filósofos o poetas. Éstos eran pagados por patricios acaudalados. De uno de ellos, Mecenas, derivó el nombre que se da a la persona que mantiene o financia a algún artista.
Mientras decaía el imperio de Occidente por las invasiones de los pueblas bárbaros, se iban despoblando las ciudades y el arte en Occidente quedó limitado a la orfebrería adornada con piedras de colores y con el entrelazado característico de los pueblos celtas y germánicos.
El arte de los primeros siglos cristianos muestra continuidad con el arte antiguo. En algunos féretros esculpidos están mezclados símbolos cristianos con divinidades paganas.
Los pintores que ilustraron las catacumbas (espacios subterráneos cabados con pasillos donde se reunían los cristianos en épocas de persecución y donde enterraban a sus muertos) eran artesanos aficionados, no podían resolver problemas de proporciones o de espacialidad. Les importaba más transmitir el mensaje espiritual, muchas veces haciendo uso de símbolos. Cristo se representa en forma de pez.