La pintura que se conoce como Duco es el término medio entre la pintura que tardaba demasiado en secarse y la otra que secaba muy pronto.
En la década de los cuarente, el vicepresidente de la General Motors, C. Kettering, contó el origen de la usada pintura Duco a unos amigos.

En la GM se acostumbraba a usar para el acabado de los automóviles el mismo barniz con que se pintaba los pianos. Esta técnica necesitaba 17 días en los autos baratos y 35 días en los automóviles de lujo.
Un día, Kettering citó a todos los pintores expertos para decirles que era necesario acortar el tiempo que se necesitaba para el acabado de los autos.
Los pintores, especializados en esta labor, contestaron que era imposible conseguir mucho en esa operación. A lo más se podría acortar la faena en unos dos días, y preguntaron por el tiempo que debería tardarse en pintar un automóvil. A lo que Kettering preguntó, a su vez, por qué no poder hacerlo en una hora, más o menos.
Los pintores respondieron que con ese tiempo la pintura jamás secaría, y todo lo que se intentase en ese sentido sería totalmente inútil, a lo que Kettering respondió que no lo creía.
Empezó a buscar pinturas que secasen rápido, y paseando cierto día por la Quinta Avenida, se fijó en un escaparate donde ofrecían unas bandejitas para contener alfileres y que estaban barnizadas con un nuevo tipo de laca.
Al preguntar al comerciante de dónde obtenía esa laca, éste le dijo no conocer su origen, pero sí pudo conseguir al fabricante de las bandejitas. Éste comentó que la pintura la conseguía de un industrial de Nueva Jersey, y hacia allí se dirigió Kettering.
Cuando encontró al fabricante, en un diminuto laboratorio en el interior de una gran manzana de casas comerciales, le dijo que necesitaba un litro de esa pintura.
El industrial, asombrado, le comentó que nunca había hecho un litro de pintura, para luego comenzar a indagar para qué la necesitaba.
Kettering le dijo que la usaría para pintar la puerta de un automóvil y el comerciante le indicó que si colocaba la pintura en un pulverizador y la disparaba, ésta secaría antes de llegar a la puerta.
Kettering le preguntó si eso era evitable, pero el comerciante le dijo que eso no lo podía hacer…
Sin embargo, la pintura que se conoce como Duco es el término medio entre la pintura que tardaba demasiado en secarse y la otra que secaba muy pronto. Y son muchísimos los automóviles cuyo perfecto acabado no ha tomado en secarse más de 60 minutos.